Con su "buen lobbying" el abogado y universitario (y excandidato a las elecciones legislativas italianas en la lista +Europa) Alberto Alemanno tiene como objetivo promover el "empoderamiento" de los ciudadanos, es decir, dotarse de las herramientas para hacer valer sus derechos y sus intereses de la misma manera y con la misma influencia en la que lo hacen, a menudo con éxito, las multinacionales, los poderosos y los lobbies.

Los "ciudadanos activos" que Alemanno trata de promover en sus seminarios y con su libro Lobbying for change – Find your voice to create a better society(“Lobbying por el cambio – Encuentra tu camino para crear una sociedad mejor") se movilizan más allá de los "me gusta", los "seguir", las peticiones en línea e incluso las manifestaciones: frente a los problemas a los que se enfrentan nuestras sociedades, se hacen lobistas de instancias colectivas y de esta manera influyen en los procesos políticos.

No se trata de reemplazar el sentido común de los ciudadanos por la política, como quisieran los movimientos populistas, sino de acompañar la política y orientarla hacia una dirección más favorable a los ciudadanos y a los intereses colectivos que hacia la de un partido. El lobista ciudadano promovido por Alemanno es a menudo un profesional que pone su talento y su conocimiento al servicio de la comunidad, dedicando tiempo y energía. Una actividad sin fines de lucro que puede considerarse un lujo que solo los ciudadanos activos y conscientes (y relativamente acomodados) pueden permitirse, pero cuyos beneficios se extienden a toda la sociedad.