Son el segundo mercado más importante para España, se han adueñado de las playas de Mallorca o Gran Canaria y tienen un peso del 13,5% en el volumen total de turistas. Por eso, es comprensible que los hoteleros patrios estén preocupados ante la caída de reservas de alemanes para este verano, con especial incidencia en las Islas Baleares y Canarias.

"La evolución del mercado alemán nos ha puesto en alerta", reconoce Carlos Garrido, presidente de la Unión Nacional de Agencias de Viajes (UNAV). La contratación de paquetes turísticos para venir a España descendió entre un 3% y un 4% a cierre de junio, golpeando de lleno a los destinos más dependientes de los turoperadores: Ibiza, Mallorca, Menorca, Tenerife y Gran Canaria, entre otros.

De hecho, los hoteles de Tenerife recibieron menos germanos en mayo (-11%) y no tienen esperanzas de remontada en los próximos meses. "Los alemanes están retrasando las decisiones de compra o ahorrando porque anticipan una recesión económica en su país. Gran Canaria y Fuerteventura son los que más sufren porque dependen de ese mercado", explica a este periódico Juan Pablo González, gerente de la patronal canaria Ashotel.

Las perspectivas no son demasiado alentadoras en temporada alta, cuando Ashotel espera una ocupación del 78% en Canarias. Ese porcentaje está siete puntos por debajo del verano pasado, un cambio de ciclo que González espera compensar con turismo nacional. La desaceleración económica a nivel europeo, la recuperación de mercados competidores como Turquía, Túnez o Egipto y las altas temperaturas en todo el continente son algunos de los factores que están pasando factura a España.

Benidorm es uno de los pocos destinos que se salvan, con unas previsiones de llegada similares a las del año pasado y un volumen estable de pasajeros en el aeropuerto de Alicante. "Somos un mercado de segunda residencia para los extranjeros —y no de turoperación—, pero tenemos que estar atentos porque las reservas están cayendo un 30% en Baleares" y puede haber un efecto contagio, advierte Antonio Mayor, presidente de la Asociación Empresarial Hotelera de Benidorm y Costa Blanca (Hosbec).

Tanto es así, que los hoteleros de las islas están tirando de agresivas promociones para mantener el interés de los turistas extranjeros. Las aerolíneas están siguiendo la misma estrategia en plena temporada alta, algo insólito a ojos de Javier Gándara. El director general de EasyJet y presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) confirma a El Confidencial que sus aviones están llenos, pero a base de reducir los precios. La desaceleración económica y la ola de calor hacen que los europeos tengan menos incentivos para salir de su país, sin contar con los efectos del Brexit en Reino Unido.

Según los últimos datos del INE, la llegada de turistas alemanes a España se resintió un 8,8% en mayo respecto al mismo mes del año anterior. Cataluña (-15,9%), Baleares (-13,2%) y Canarias (-9,6%) fueron los tres destinos más perjudicados, en contraste con Madrid (+28%), Andalucía (+19%) o Comunidad Valenciana (+11,2%). Hay que tener en cuenta que venimos de un récord histórico, con más de 82 millones de turistas extranjeros en 2018.

Barcelona, Madrid, Sevilla, Palma de Mallorca y San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria) son los cinco destinos preferidos por los extranjeros, indica Marco Rosso, director de la empresa de 'software' para hoteles SiteMinder en España. En su opinión, los viajes contratados a través de agencia están perdiendo fuelle en beneficio de plataformas digitales como Booking, Airbnb o las propias webs de los alojamientos.

Los ingleses no renuncian a España

Al contrario de lo que se temía, las reservas de británicos no han disminuido pese a la incertidumbre generada por el Brexit. Más de 6,2 millones de ingleses visitaron nuestro país en los cinco primeros meses del año, una cantidad casi idéntica (-0,03%) a la del año pasado. Los hoteleros de Levante y Canarias no notan retroceso alguno de cara al verano, más bien al revés. Un ejemplo es Tenerife, con un inesperado subidón del 18% en mayo.

"El Brexit no está frenando de forma notoria la llegada de británicos a España, pues piensan en nosotros como el destino perfecto para sus vacaciones por el clima, el precio y los paisajes de playa", añade Rosso (SiteMinder). No lo tiene tan claro Arturo Moreno, responsable de producto de la firma de seguros de viajes InterMundial: "Los británicos están esperando al último minuto para reservar este año", un hecho significativo si tenemos en cuenta que suelen ser mucho más previsores que sus vecinos europeos. El Confidencial ha preguntado por este tema a la patronal turística Exceltur, que ha declinado participar en el reportaje.

¿Qué pasa con las agencias de viajes? Según UNAV, la contratación de paquetes turísticos ha descendido un 1% en el caso de los británicos, aunque esa ligera caída es compensada por el mercado estadounidense. Por su parte, las reservas de españoles para viajar al extranjero han crecido un 7% a cierre de junio, con Londres como uno de los destinos más demandados.

Queda por ver cómo evolucionan los países nórdicos (Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca), cuarto mercado más importante para España por detrás de Reino Unido, Alemania y Francia. "Es previsible que sus reservas caigan por las buenas condiciones climáticas en su país", estima González (Ashotel). Una conocida cadena hotelera ratifica esa percepción.