“A pesar de que ha habido avances significativos en la lucha contra este grupo de enfermedades, el cáncer continúa siendo una preocupación sanitaria pública crucial, así como una tremenda carga para las sociedades de la UE”, afirma el informe actualizado de la UE.

El cáncer continúa siendo la segunda causa de muerte prematura (antes de los 65 años de edad), con casi el 20% del total de casos en Europa, después de las enfermedades cardiovasculares (50%).

En el 2009 la Comisión Europea estableció el ambicioso objetivo de reducir la incidencia del cáncer el 15% para el 2020 y reunió a un grupo de expertos sobre el Control del Cáncer con la aspiración de prestar asistencia al redactar instrumentos jurídicos, facilitar el intercambio de información entre los estados miembros y proporcionar una visión global de la UE y las políticas nacionales.

En la actualidad, ha lanzado una consulta pública en toda la UE sobre el Plan Europeo contra el Cáncer en un evento que reunió a diversos interesados, desde líderes políticos a profesionales de la salud y ONGs con el objetivo de recoger distintos puntos de vista e identificar las áreas y el ámbito de acciones futuras.

El éxito de este plan dependerá del compromiso de una amplia gama de actores. “Espero que todos se impliquen por completo en dicho proceso y compartan su experiencia de incalculable valor”, afirmó la comisaria para para la Salud y la Seguridad Alimentaria, Stella Kyriakides. “Necesitamos que todo el mundo contribuya y asegure que nuestro plan sea ambicioso y de alto alcance y ejerza un impacto concreto en la vida de nuestros ciudadanos.”

Cada año, 1,3 millones de personas mueren de cáncer y 3,5 casos nuevos se diagnostican en la Unión Europea.

Sin duda, la mortalidad se está reduciendo en Europa gracias a una mejora en los tratamientos.

En el 2016, más de 275.00 personas murieron debido al cáncer de pulmón en la UE-28, un quinto de todas las muertes de cáncer y el 5,4% del número total de fallecimientos, seguido de 157.000 personas que murieron de cáncer de colon.

El mismo año, 97.000 personas murieron de cáncer de mama, lo que suponía el 15,6% de todos los fallecimientos por cáncer entre las mujeres. En Irlanda, un récord del 5% de muertes entre mujeres se debieron a tal enfermedad.

El Día Mundial del Cáncer persigue la concienciación pública de dicha enfermedad, así como la prevención de muertes innecesarias a través de la prevención contra el cáncer, explicó Zuzana Bláhová, coordinadora de la organización checa Mamma HELP. “Tras recibir el diagnóstico de cáncer de mama la vida cambia radicalmente. Deseamos consolar a las pacientes ofreciéndoles un lugar de confianza al que poder recurrir”, añade Bláhová. “Asimismo, nos implicamos en la formación, pues la propia exploración juega un papel importante en la llamada prevención secundaria del cáncer de mama. El examen físico no puede sustituir a la mamografía o al ultrasonido, pero debe formar parte de la vida de todas las mujeres.”

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también señala que el examen masivo no debería iniciarse antes de la menopausia, pues ejerce un efecto muy reducido en el riesgo de mortalidad (si es que ejerce alguno), mientras el riesgo de procedimiento invasivo o dañino y el tratamiento excesivo sí son relevantes.

Alice Davies, encargada de información sanitaria en Cancer Research UK, manifiesta: “La mitad de la población de Reino Unido será diagnosticada de cáncer durante su vida. Como la enfermedad suele afectar a las personas a medida que se hacen mayores, el incremento en las tasas de enfermos de cáncer se deben en gran medida al hecho de que vivimos más años.”

“Pero el riesgo de desarrollar cáncer no se debe solo a la enfermedad, los genes o la mala suerte, pues 4 de cada 10 casos podrían prevenirse cada año. Los medios más relevantes para reducir el riesgo de cáncer son no fumar, mantenerse en un peso saludable y tener cuidado con el sol. Si se comparte la investigación de forma global, podemos colaborar para vencer al cáncer antes.”

Sin embargo, el progreso durante los últimos 50 años ha transformado las expectativas para los pacientes con diagnóstico de cáncer.

En 2017, se realizaron más de medio millón de operaciones en los 24 Estados miembros para extirpar parte o toda la glándula mamaria y prevenir o tratar el cáncer de mama. Entre 2010 y 2015, la mayor parte de los Estados miembros informaron del aumento en la frecuencia de colonoscopias, colectomías y pulmectomías.

En Europa ha aumentado el número de oncólogos, además del equipamiento terapéutico de las unidades de radiación utilizado para tratamiento con rayos-X o radionúclidos.

La calidad del tratamiento varía significativamente entre los países, en ocasiones incluso dentro del mismo país, explica Marilys Corbex, técnico experimentado en prevención integrada y control de enfermedades no contagiosas en la Oficina Europea WHO. “Es importante que los centros que no ofrecen tasas positivas en cuanto a supervivencia (porque no se asegura un enfoque multidisciplinar, o bien la aplicación de cirugía/quimioterapia/radioterapia no es óptima, etc.) se identifiquen y se apliquen acciones correctivas.

Por otra parte, “las estadísticas pueden ayudar a mejorar la calidad, se sitúan en el núcleo de la seguridad cualitativa y permiten identificar donde se precisan mejoras,además de comprender cómo conseguirlo.”