Si vive en un lugar en el que resulta bastante sencillo coger un tren, los investigadores del transporte afirman que dos de los principales obstáculos que le impiden usarlo son el coste de los billetes y el tiempo del viaje. Coger el tren puede ser sencillamente demasiado caro y demasiado lento, en comparación con otros modos de transporte. En abril de este año, recopilamos los precios de 8000 billetes sencillos y tiempos de viaje de 73 rutas en los Estados miembros de la Unión Europea con ferrocarril, además de Suiza y Noruega, para intentar analizar dónde son más rápidos los trenes, dónde son más asequibles los billetes y dónde no lo son.

El tren es más rápido que el coche en 35 de las 73 rutas sobre las que recopilamos datos. Por lo general, el tren supera al coche al viajar en distancias más largas, con solo algunas excepciones, mientras que el coche gana en distancias más cortas. 

En lo que respecta a la asequibilidad, los billetes en algunos países suelen ser mucho más caros que en otros, si se compara con los sueldos netos medios de los ciudadanos. Con frecuencia, quizás paradójicamente, los billetes son más costosos en países con ingresos más bajos que en países con ingresos superiores. Por supuesto, existen excepciones. Por ejemplo, los billetes de las rutas que hemos recopilado de Alemania son comparativamente caros.

Viajar de Madrid a Barcelona supondrá alrededor del 7 por ciento de un sueldo neto medio en España. Pero los trenes entre Madrid y Barcelona son muy rápidos y se ahorran 3 horas al coger el tren con respecto al coche. Comparemos esto con las personas en Rumanía que viajan desde Bucarest a Timisoara: en este caso, pagarán aproximadamente el mismo porcentaje de sus ingresos por un billete, pero en lugar de ahorrar tiempo, perderán 2 horas en comparación con el mismo trayecto en coche.