La necesidad de abordar determinados temas en el ámbito comunitario era “irremediable”, porque tal y como señala el editorial del diario El Mundo “es posible que si la UE no dirige su esfuerzo a poner en marcha los eurobonos, tendremos que ir repensando el euro”. Hace dos años la crisis de la deuda se achacaba a Grecia y “a la ineptitud de un Gobierno manirroto. Hoy, contamos con tres países rescatados, dos más están en el alambre, el resto tiene dificultades con su deuda y la zozobra alcanza ya al núcleo duro de la UE”.

Todo ello se ha hecho más evidente porque en la subasta de bonos a 10 años Alemania “sólo pudo colocar el 62% del total” y “la epidemia se extiende”. “De esta crisis de la deuda soberana sólo se puede salir si todos remamos a la vez y en la misma dirección”, apunta el diario, aunque reconoce que quizá Merkel “tenga razón” y “el lanzamiento de algún tipo de deuda conjunta sería como premiar a los estados incumplidores y castigar a los que han hecho los deberes”.

Pero con la propuesta de la Comisión sobre los eurobonos, Bruselas ganaría “mucho más control” sobre las cuentas de los Estados miembros con dificultades y podría imponer multas a los estados que no siguiesen sus recomendaciones. Todo ello para “estrechar el cerco sobre los gobiernos incumplidores, pero también crear un clima favorable a los eurobonos en los países centrales del euro y en el BCE, que tampoco los ve con buenos ojos”. Próxima estación: la cumbre europea del 9 de diciembre.