Los diplomáticos de nivel medio abordarán esta semana a quién más deben añadir a la lista de sanciones de Bielorrusia, cuando los ministros de Exteriores de la UE se reúnan en Bruselas el viernes 23 de marzo. EUobserver supone que la lista provisional incluye al oligarca Yuriy Chizh, a varias empresas propiedad de otro multimillonario del régimen, Vladimir Peftiev y una serie de autoridades.

Peftiev ya es objeto de una denegación de visado y de la congelación de sus activos, así como tres de sus empresas, una decisión que actualmente está recurriendo en el Tribunal de Justicia de la UE en Luxemburgo.

“No se creería la cantidad [personas] que han pasado por aquí”, comentaba un alto funcionario de la UE a este sitio web sobre la cola de ONG, diplomáticos y empresas que le han dicho en las últimas semanas que deberían excluir a Peftiev.

Un millón de dólares de recompensa

Este funcionario, al igual que otras fuentes, como Ales Michalevic, un disidente que salió de Bielorrusia el año pasado, afirma que Peftiev ha ofrecido una recompensa de un millón de dólares a la persona que logre que le quiten de la lista. “No he visto ninguna prueba por la que Peftiev deba estar en la lista. Los que deberían estar en ella son la policía, el KGB y los jueces”, afirmó a este sitio web un contacto de una ONG “anti Lukashenko” con sede en Praga. Otra ONG “anti Lukashenko” con sede en Bruselas envió hace poco una carta a las autoridades de la UE en la que indicaba 25 nombres, incluido el de Peftiev, de personas que afirmaba que se habían incluido en la lista de forma injusta.

Este sitio web no va a publicar sus nombres porque es posible que a las personas que distribuyeron la lista se les presionara para que hicieran el trabajo sucio. EUobserver también se puso en contacto con Lawin, el bufete de abogados lituano que le representa en el Tribunal de la UE, para preguntarle sobre la supuesta recompensa de un millón de dólares, pero se negó a confirmar o a desmentir la información.

Yuriy Chizh posee una gran variedad de empresas, desde petroquímicas a balnearios y refrescos, muchas de las cuales se encuentran activas en países de la UE.

El conglomerado empresarial de Peftiev es más siniestro. Peftiev es el accionista mayoritario y presidente de Beltechexport, el mayor fabricante de armas del país. Fabrica aviones, vehículos blindados y pequeñas armas. Pero su principal negocio consiste en actuar de intermediario entre las empresas de armamento rusas y los dictadores en África, Asia Central, el sudeste asiático y Sudamérica. Estados Unidos afirma que ha vendido armas a Irán y a Corea del Norte.

Intermediario de venta de armamento

“Sería un gran revés para la reputación de [el presidente ruso] Putin que Rusia vendiera sus propias armas directamente a estos regímenes, infringiendo así las prohibiciones internacionales. Por ello Bielorrusia lo hace por él”, comentó a EUobserver Stanislav Shushkevich, exjefe de Estado bielorruso.

Peftiev también dirige la empresa operadora de telecomunicaciones Beltelcom, es uno de los directores de la empresa de márketing Sport-Pari junto a Dmitry, hijo de Lukashenko y posee acciones del proveedor de Internet del país Delovaya Set.

Los diplomáticos de la UE afirman que Letonia se ha unido a Eslovenia en los intentos para protegerle. Los dos países están dispuestos a aceptar las nuevas sanciones de la UE pero sólo si se excluyen a ciertas empresas de Peftiev, que tienen negocios con sus propias empresas. Por ejemplo, Peftiev está trabajando con una empresa eslovena, Riko Group, para construir un hotel de lujo y subestaciones eléctricas por valor de 157 millones de euros.

Sus defensores afirman que la UE se equivoca al describirle como un patrocinador financiero del régimen. Pero cuesta creer estas afirmaciones en un país en el que el 70 por ciento de la economía se encuentra oficialmente bajo control estatal.

Joerg Forbrig, experto en Bielorrusia del Fondo Marshall Alemán [una institución estadounidense que promociona las relaciones trasatlánticas], calcula que la riqueza de todo este país de 10 millones de habitantes la gestiona un reducido círculo de fieles a Lukashenko. “Es posible que Peftiev dirija prácticas empresariales más amplias con la UE que simplemente las de las empresas que se le atribuyen”, afirmaba.

Intercambio de prisioneros políticos por concesiones de la UE

La semana pasada, Lukashenko ejecutó a dos jóvenes, Vladislav Kovalev y Dimitri Konovalov, considerados inocentes por la mayoría, pero que fueron acusados de poner una bomba en el metro de Minsk.

En otro caso, que sería insignificante si no fuera tan aterrador, Syarhey Kavalenka, de 37 años, fue hospitalizado tras declararse en huelga de hambre. Su delito fue colocar una bandera de la oposición en la parte superior de un árbol de navidad.

Un diplomático de la UE afirmaba que las ejecuciones no han cambiado nada en lo que respecta a la posición de Letonia y de Eslovenia. “En cualquier caso, todo el mundo sabe cómo es el régimen”, comentó. Añadió que la decisión sobre las sanciones la tendrán que tomar los ministros de Exteriores el viernes [22 de marzo], porque las conversaciones de los diplomáticos de nivel medio lo más probable es que no lleguen a ninguna conclusión.

Mientras, a Lukashenko le gusta burlarse de las sanciones de la UE. Sin embargo, constituyen un serio elemento disuasorio para los inversores extranjeros en estos tiempos difíciles para la economía bielorrusa y perjudican a sus planes de convertir el país en un centro de tránsito para las exportaciones e importaciones de la UE.

Pero según comenta un alto funcionario de la UE, una prueba de la eficacia de las sanciones es que sus enviados suelen ofrecer el intercambio de prisioneros políticos por concesiones de la UE. Aunque no hay ninguna sanción que pueda ya salvar a Kovalev y a Konovalov.

Pero si Chizh y Peftiev logran librarse, otros países de la UE tienen pensado hacer que Letonia y Eslovenia paguen un precio político. “Se les exigirá públicamente responsabilidades por sus decisiones”, afirmaba un diplomático de la UE.