Estonia: La ruta de la gasolina por la frontera rusa

Faltan dos días para llegar. Carretera que une  Narva (Estonia) e Ivangorod (Rusia) donde la gasolina es más barata. Foto: Ben/Flickr
Faltan dos días para llegar. Carretera que une Narva (Estonia) e Ivangorod (Rusia) donde la gasolina es más barata. Foto: Ben/Flickr
3 febrero 2010 – Postimees (Tallin)

En Narva, hay que hacer una cola de más de dos días para pasar a Rusia. La razón es que al otro lado de la frontera la gasolina es mucho más barata: toda una tentación para quien desee ganarse un poco de dinero.

Según Vladimir Mižui, director de Transservis-N, una empresa de la localidad de Narva que se encarga de gestionar el tránsito por la frontera, sólo el 5% de las personas que hacen cola para pasar al lado ruso de la frontera lo hacen como turistas o por negocios. Todos los demás van a Ivangorod, (la localidad rusa al otro lado de la frontera) donde las gasolineras han crecido como hongos, para llenar el depósito y volver inmediatamente a Narva. La causa principal de este comercio es el aumento del paro en Estonia.

En Rusia, la gasolina vale casi la mitad que en Estonia, y el paso de la frontera es fácil para las personas que poseen el pasaporte gris (expedido a los no ciudadanos, en este caso sobre todo a la población de habla rusa de Estonia), pues no necesitan visado. Por otro lado, mientras que antes muchos habitantes de Narva se ganaban la vida vendiendo tabaco comprado en Rusia, hoy el asunto se ha complicado mucho: desde el pasado mes de julio, el transporte de tabaco desde Rusia se ha limitado a dos paquetes por persona.

En Narva, cada vez se ven más taxis que funcionan con gasolina rusa y que no cobran más que 20 ó 25 coronas estonias (alrededor de 1,50 €) por trayecto: “Muchos jóvenes de Narva han regresado de Finlandia o de Suecia, pues ya no encontraban trabajo allí. Como aquí tampoco hay trabajo, se han hecho taxistas”, explica Mižui. Un hombre de 43 años en paro que se ha convertido en lo que se conoce aquí como un benzovoz, o transportista de gasolina nos lo explica: “La venta de gasolina rusa es un contrabando parecido al del tabaco. Hoy mucha gente lo practica. Con un depósito lleno, se ganan de 500 a 700 coronas (entre 33 y 46 €)”.

Se necesita un tique para hacer cola

Según comenta, el viaje dura apenas seis horas, más dos horas y media de espera en la cola para cruzar la frontera. “Cuando vuelvo de Ivangorod también encuentro cola. No hago más de diez viajes al mes. En un buen mes se pueden ganar de 3 a 4.000 coronas (entre 200 y 266 €)”. Se ha establecido un sistema de tiques de cola, de acuerdo con el cual hay dos modos de cruzar la frontera. La solución rápida, utilizada sobre todo por los que van más lejos de Ivangorod, consiste en pagar 300 coronas (20 €) y adquirir con dos o tres días de antelación un tique que garantiza el paso de la frontera a una hora prefijada.

Los benzovoz, naturalmente, no pueden permitirse pagar esta suma. Pero tienen la posibilidad de hacer la cola desde casa. Para ello deben sacarse un tique en Transservis que recoge el número del lugar que ocupan en la cola y la matrícula del vehículo. Siguen el progreso de la cola desde su ordenador y cuando les llega el turno conducen hasta el punto de control y luego hasta Ivangorod. Sin embargo, los traficantes de gasolina temen que este arreglo no dure mucho tiempo. “El gobierno puede terminar con esto cuando quiera, como ocurrió con el tabaco. Si el gobierno limita el transporte de gasolina, comenzará la delincuencia. Cuando no hay dinero, aumenta la delincuencia.”

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