El ministerio de Medio Ambiente checo prepara un proyecto de suspensión de la explotación del gas de esquisto, tal y como se puede leer en el sitio web del Ministerio. Según las autoridades, esta moratoria de una duración de 18 meses a 2 años, permitirá subsanar las lagunas en la legislación actual sobre la protección medioambiental, las explotaciones mineras y los trabajos geológicos.

Desde el mes pasado, el Gobierno checo anuló las dos concesiones para la extracción de gas de esquisto que las autoridades habían otorgado previamente a la empresa australiana Hutton. El ministro checo de Medio Ambiente, Tomáš Chalupa estimaba entonces que los municipios no disponían de la información suficiente al analizar las preguntas relativas a la protección de las fuentes de agua potable, el medio ambiente y el paisaje.

1% de agentes químicos

En Rumanía, el nuevo Gobierno de izquierda de Victor Ponta también se ha pronunciado a favor de la congelación de la extracción del gas de esquisto. El nuevo programa económico del Gobierno rumano estipula sobre todo que "se introducirá sin demora una moratoria sobre la explotación del gas de esquisto, a la espera de las conclusiones de las investigaciones europeas sobre los efectos de la fracturación hidráulica en el medio ambiente".

Este anuncio amenaza con obstaculizar los proyectos de la empresa estadounidense Chevron, que posee cuatro concesiones de extracción de gas en Rumanía y que se disponía a realizar perforaciones este año. El año pasado, Chevron ganó también un concurso público para la extracción de gas de esquisto en Bulgaria, un proyecto comprometido por el voto en el Parlamento [en enero], con la mayoría de los votos del GERB, el partido gubernamental de centro-derecha, de una resolución que prohibía de manera “permanente” la explotación de gas y de petróleo extraídos de los esquistos mediante el procedimiento de fracturación. Este método, establecido y desarrollado por los empresarios estadounidenses del gas, sigue siendo la única técnica conocida para extraer petróleo y gas a partir de los esquistos rocosos.

La fracturación consiste en inyectar en las rocas de esquisto a alta presión una mezcla de agua y arena, que libera el gas atrapado en las rocas porosas. La solución empleada contiene un 1% de agentes químicos, por lo general idénticos a los que se encuentran en los alimentos o en los cosméticos. Los detractores de la fracturación consideran que estos productos químicos pueden contaminar el agua, algo que niegan las empresas explotadoras. El año pasado, Francia fue el primer país del mundo, seguido de Bulgaria, que prohibió la utilización de esta tecnología. Ahora, la fracturación también suscita dudas entre los ministros alemanes de Medio Ambiente, Norbert Röttgen, y de Economía, Philipp Rösler, tal y como señala el semanarioDerSpiegel.

Favorecer a Gazprom

Estas señales generan preocupación en Polonia, cuyas reservas de gas de esquisto, unas de las más importantes de Europa, se estima que ascienden a unos 2 billones de metros cúbicos [de los cuales, de 346.000 a 768.000 millones de metros cúbicos son extraíbles]. Con este potencial podríamos dejar de depender del suministro de gas por parte de [el ruso] Gazprom y al mismo tiempo realizar la conversión energética del carbón al gas, tan preconizada por la UE.

Según la eurodiputada Lena Kolarska-Bobińska, "las recientes decisiones de países miembros de la UE son susceptibles de aumentar la presión sobre la Comisión Europea, que elabora actualmente varios documentos relativos a la explotación de los yacimientos de esquisto. La Comisión ya no podrá pretender que la oposición se debe únicamente a los argumentos ideológicos de algunos partidos políticos aislados".

Esto puede afectar al debate sobre el futuro del gas de esquisto en la UE, admite también Bogusław Sonik, eurodiputado del PO [Plataforma Cívica, el partido del primer ministro Donald Tusk] y autor del proyecto de informe de la comisión de medio ambiente del Parlamento Europeo, que estipula que la UE no necesita normas complementarias para la extracción del gas de esquisto. El Parlamento Europeo aún no ha aprobado esta posición.

Al parecer, en algunos países de la UE, la prohibición del gas de esquisto puede favorecer a Gazprom. En Bulgaria, la moratoria se introdujo justo antes de las siguientes negociaciones sobre el gasoducto South Stream procedente de Rusia. Gazprom intenta además convencer a Rumanía de que se una a esta infraestructura. En lo que respecta a la moratoria checa, estará en vigor hasta que se terminen las obras del gasoducto de empalme con Nord Stream, el gasoducto bajo el mar Báltico [entre Rusia y Alemania] que actualmente se encuentra en construcción precisamente en República Checa.