Las estadísticas lo confirman. Según un informe del Eurobarómetro, publicado a finales de 2009, el 54% de los europeos piensa que lo peor de la crisis está todavía por llegar, como se recoge en La Vanguardia, en un artículo firmado porBeatriz Navarroy Anxo Lugilde. Pero no solamente se trata de eso. Los europeos no son optimistas cuando piensan en su futuro, situación que contrasta con el relativo optimismo con el que se encaran los días venideros desde los Estados Unidos. Roger Iddle, del think-tank Policy Network, afirma que en este punto los británicos comparten un punto de vista con los demás europeos. Para Fernando Vallespín, profesor de ciencia política, "Europa ya no cree en la idea de progreso". Por el contrario, en los Estados Unidos se "tiene la conciencia de que el futuro se puede ganar". Europa siempre habría sido "más pesimista", a lo que se añade ahora "el desasosiego generado por la parada del proceso de de integración europea".