El próximo 17 de junio, Grecia vivirá un escrutinio crucial, con el trasfondo del naufragio económico, social y político del país. Mientras, los actos de violencia social y política se añaden a la tensión y las estadísticas de la economía nacional que no dejarán ningún margen de maniobra al Gobierno que salga elegido de las urnas. El país se encuentra aislado, ya que las grandes sociedades de seguro de crédito (Coface, Euler-Hermes) han dejado de asegurar las importaciones hacia Grecia, mientras que las empresas se encuentran en una situación límite al tener que pagar al contado todas sus importaciones.

El peligro de la falta de materias primas, de medicamentos, o incluso de alimentos se percibe y genera reacciones inmediatas, mientras que los representantes de los medios empresariales hablan ya "de una pesadilla que recuerda a la Albania de Hoxha" si no se encuentra ninguna solución.

Las empresas griegas carecen de materias primas, hasta el punto de que su producción depende de las importaciones. En el ámbito energético, el país está al borde del abismo, pues ya no hay créditos y Grecia corre el riesgo de dejar de tener acceso al mercado iraní, debido al embargo internacional impuesto a Teherán.

Al mismo tiempo, los economistas y los medios políticos internacionales consideran que aumentan las posibilidades de que el país salga de la eurozona, mientras que el aislamiento se traduce en la congelación de los intercambios y los acuerdos comerciales en los sectores del turismo, el comercio y los transportes. De forma paralela, las empresas multinacionales que siguen manteniendo su actividad en el país toman precauciones y reservan su dinero.

Lógica anti-acuerdo de austeridad

Con este ambiente, la tensión aumenta en el plano político, sobre todo tras el incidente violento entre representantes que se retransmitió por televisión la semana pasada, o el asunto Paiania [un adolescente de 15 años mató a un ladrón para proteger a su familia]. La mayoría de analistas políticos se muestran unánimes en que las elecciones del 17 de junio se caracterizarán por "el voto del miedo" y "el voto de castigo" retrocederá. A juzgar por las intenciones de voto, los encuestadores ya tienen una idea del resultado que cabe esperar del escrutinio del 17 de junio, pero mantienen la guardia sobre la influencia del ataque del diputado de Amanecer Dorado contra la diputada comunista Liana Kaneli. No descartan que el resultado del partido cambie.

Un analista que trabaja con varios partidos políticos considera que ha cambiado el carácter mismo de las elecciones. "Las elecciones del 6 de mayo eran las de la ira, las del 17 de junio serán las del miedo", destaca manteniendo su anonimato. Por ello, opina que se producirá un refuerzo del voto sistémico [por los partidos a favor del acuerdo sobre la austeridad] y, paralelamente, una concentración del voto antisistema. Su análisis presenta dos características.

Una de ellas es la relativa a la evolución de algunos electores que, "con total ignorancia", votaron por Amanecer Dorado en las últimas elecciones pero que, al mantenerse en una lógica en contra de la austeridad, acabarán por votar a Syriza, la coalición de izquierda radical [que logró la segunda posición el 6 de mayo y es favorita para el 17 de junio]. También cree que es posible que haya una mayor fuga de electores del Partido Comunista hacia Syriza.

La segunda es la relativa a la probabilidad de un retroceso del voto antisistema debido a la transferencia de los electores de Amanecer Dorado hacia el partido Griegos Independientes [partido de derecha en contra del acuerdo de medidas de austeridad] y sobre todo por los que no quieren votar a los partidos de izquierda o de centroderecha. Según el presidente de uno de los principales institutos de sondeos, Amanecer Dorado ya se encuentra en una pendiente descendente y no logrará el 7% que obtuvo el 6 de mayo. Queda por saber si el partido neofascista llegará al Parlamento o se quedará fuera.

Migración hacia los partidos mayoritarios

Por consiguiente, la mayoría de analistas políticos y encuestadores de opinión consideran que el próximo domingo, habrá que esperar una agrupación más fuerte de las "fuerzas políticas más maleables", entre las que se incluye el partido Syriza, que ha entrado en el grupo de los políticos que decidirán el futuro del país.

Lo que significa que la distancia de los partidos políticos [con respecto a sus posiciones anteriores] va a fomentar una migración hacia los partidos mayoritarios, basándose en los resultados del 6 de mayo, mientras que, al mismo tiempo, va a producirse una oleada de "intercambios de electores" entre los pequeños partidos denominados como extremistas, con lo que la posible consecuencia sería que uno de ellos lo tendría difícil para entrar en el Parlamento. "El pasado jueves, aún pensábamos que el partido más vulnerable era el de los Griegos Independientes. Ahora también lo es Amanecer Dorado, porque su electorado es menos homogéneo", valora un experto.