"Tanto los gobiernos, como la ONU y la Unión Europea deberían reaccionar con firmeza", proclama L’Humanité. El diario francés solicita a la UE que "suspenda de inmediato el acuerdo de asociación" con Israel, así como la venta de armas al Estado hebreo". En Alemania, el Tageszeitung sugierecondicionar cualquier envío de armas a que se detenga el embargo a Gaza y la construcción de colonias judías en Cisjordania.

El diario flamenco De Morgen lamenta"la actitud tan positiva de la UE con respecto a la reciente adhesión de Israel a la OCDE (la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), mientras que el presidente de la ONG belga 11.11.11, hace un llamamiento al gobierno de Bruselas desde las columnas del diario De Standaard, para que "se posicione claramente, en vísperas del inicio de la presidencia belga de la Unión". Espera además que "la UE inicie el debate sobre el estatus especial de Israel en Europa". "¿Es oportuno que este país forme parte en breve de la Europol, el servicio para mantener el orden europeo?", se pregunta: "si la UE no actúa con más firmeza y aplica sus límites, daría carta blanca a Israel para infringir el derecho internacional". "No es la primera vez que el gobierno israelí transgrede el derecho internacional", apunta al respecto Tageszeitung.

El diario alemán recuerda que, "cuando el Mossad asesinó [a un dirigente de Hamás palestino] en Dubai a comienzos de año, utilizó pasaportes falsos europeos. Londres y París mostraron su preocupación por este suceso, lo que no supuso ningún problema al gobierno israelí". En The Independent, el famoso periodista en Oriente Próximo Robert Fisk reprochaa los líderes occidentales su "falta de agallas" ante los abusos cometidos por Israel en los últimos años durante la guerra en el Líbano y en Gaza. La flotilla que se dirigía hacia Gaza estaba integrada por "europeos, estadounidenses, supervivientes del Holocausto que decidieron ir a Gaza porque los políticos y los hombres de Estado no han estado a la altura de sus compromisos", escribe. "Algo ha cambiado en Oriente Próximo en estas últimas 24 horas y los israelíes no parecen haber entendido lo que ha ocurrido. El mundo está cansado de estos ultrajes. Los únicos que se mantienen callados son los políticos".

La reacción lenta de la Unión

La Unión no ha tardado mucho tiempo en reaccionar. Pero, tal y como apunta El País, "los embajadores de la UE necesitaron más de cuatro horas para elaborar un comunicado en el que condenan "la operación militar israelí en aguas internacionales". La UE reclamaa las autoridades hebreas "una investigación inmediata, completa e imparcial" para aclarar lo ocurrido. El diario explica además que los Veintisiete se mostraban divididos sobre el comunicado, que algunos reclamaban la anulación del acuerdo de asociación con Israel y que el texto representa el "consenso" entre los que pedían una "condena más dura" a Israel y los que preferían esperar a tener "más elementos de juicio". La UE ha solicitado también "la reapertura inmediata, continuada e incondicional de los puestos fronterizos que impiden el paso de ayuda humanitaria hacia Gaza y el tránsito de bienes y personas hacia y desde la banda".

"La política continuada de bloqueo es inaceptable y contraproducente", recordaba también Catherine Ashton, en sintonía con las capitales occidentales que denuncian esta situación que persiste desde la toma de poder a la fuerza del movimiento islamista Hamás en Gaza, señala Libération. Dicho esto, el comunicado"va a enfriar las relaciones entre Europa y el gobierno de Benjamín Netanyahu", destaca por su parte La Vanguardia, ya que incluye el término "condena", "un verbo tabú" en las relaciones entre la UE y el Estado hebreo.

Acogida tibia en Israel

En Israel, la condena de Europa se ha acogido de forma más bien negativa: "Lo que ha ocurrido a bordo del Mavi Marmara es trágico. Pero no justifica la reacción internacional", afirma el Jerusalem Post. El diario explica que "la alta representante de Asuntos Exteriores de la Unión ha solicitado el levantamiento del bloqueo de Gaza, anticipando la presión que se va a ejercer sobre Israel en los próximos días, ya que la UE debe convocar una reunión de urgencia para tratar las consecuencias del incidente del Mavi Marmara". Por su parte, el diario hebreo Ha'aretz estima que "se puede deducir de forma razonable que Europa y Estados Unidos no se contentarán con que Israel salga de esta situación con una simple sanción".

Turquía, entre dos fuegos

"La política israelí se radicaliza", lamenta el diario Tageszeitung: "ya no ve necesario tener en cuenta a aliados, amigos y mediadores. Turquía figura entre los pocos países que podían desempeñar una función de mediador productivo en Oriente Próximo. Y Netanyahu ordena disparar a sus barcos". Precisamente, estima La Stampa, el deterioro desde hace meses de las relaciones diplomáticas entre Turquía e Israel "va más allá del contencioso bilateral y pone entre la espada y la pared el lugar de Turquía dentro del 'campo occidental'".

En opinión del diario turinés, "prácticamente es seguro que no acepten a Turquía en Europa", señala, "pero ¿durante cuánto tiempo más podrá permanecer en la OTAN?". "Mientras seguía siendo actualidad la posibilidad de la adhesión de Turquía a la UE, la perspectiva de una doble pertenencia, a la UE y a la OTAN, contribuía a mantener a Ankara en el seno de los países europeos que formaban parte de la Alianza Atlántica. Pero ahora que sus posibilidades de adhesión a la UE se esfuman, las cosas se complican. Turquía, que esperaba a las puertas de Europa, ha elaborado efectivamente su propia política en Oriente Próximo".

Pero, al intervenir como actor en Oriente Próximo, corre más riesgos de implicarse en los conflictos si resolver de la región de los que correría como país europeo y miembro de la Unión (o como firme candidato para convertirse en ello)". "Hoy se ha consumado el traumatismo de la separación entre Israel y Turquía", expone también La Repubblica. Por último, para el diario turco Zaman, "los daños para Israel no se limitan a sus relaciones con Turquía. El pasaje y los navíos de este convoy de ayudas provenían de varios países, incluidos miembros del Parlamento Europeo y un superviviente del Holocausto. La UE y varios países han criticado duramente a Israel por este ataque naval".