La crisis que golpea a Europa este mes de mayo no ha proporcionado ganancias, contra todo pronóstico, a los financieros acusados de beneficiarse directamente de la crisis, incluso de acentuarla debido a los fondos de inversión especulativos sobre las fluctuaciones de los tipos de interés y la depreciación de los bonos del estado. Los fondos de inversión libre, en los que se refugian numerosos especialistas en Bolsa, han tenido pérdidas – el 0,92%- en el pasado mes de mayo- incluso habiendo aplicado una estrategia llamada “global macro”, según la institución estadounidense Hedge Fund Research.

Desde principio de año estos fondos, que supuestamente debían aumentar sus ganancias gracias a la crisis, han hecho perder a sus clientes un 1%, mientras que la media de los fondos de inversión alternativos han mantenido su patrimonio intacto (-0,3%). “No es el fin del mundo, estas fluctuaciones en el comportamiento son la norma en estos fondos macro”, asegura Eric Bissonnier, uno de los responsables de EIM, una empresa con sede en Nyon (Suiza) especializada en la selección de hedge funds.

Varios fondos en picado

Es interesante señalar que todavía estando a mediados de abril, Louis Bacon- el legendario financiero, jefe de Moore Capital- confiaba a sus clientes que la “inversión más interesante” residía en “el hundimiento potencial de la Unión Monetaria Europea”. El fondo estrella de Moore, sin embargo, ha encajado pérdidas inusuales de cerca del 8% en las primeras semanas de mayo, según explica un inversor que no quiere ser citado junto a estas cifras confidenciales.

Por su parte, la agencia Bloomberg asegura que las tres primeras semanas de mayo, el principal activo de Brevan Howard –el gigante de los hedge funds en Europa– tampoco ha tenido beneficios y que los fondos Advantage de John Paulson, el financiero que hizo su fortuna gracias a la crisis de las subprime, ha perdido cerca del 7% de su capital. Este giro hace pensar que los Estados europeos han ganado la “batalla entre los poderes políticos y los mercados”, evocada por la canciller alemana Angela Merkel el pasado 6 de mayo ante sus parlamentarios.

Europa saca la artillería

La realidad es más compleja. Muchos de esos fondos llamados especulativos “han ganado mucho dinero en marzo y abril, hasta el punto de aumentar su posición en mayo debido a la especulación a la baja en Grecia, la especulación sobre el euro y sobre las bolsas europeas y la acumulación de oro en paralelo”, describe Laurent Chevallier, especialista del sector para Eurofin Capital en Ginebra.

Estas especulaciones han sido contrarrestadas por el plan de ajuste de 750.000 millones de euros anunciado el 9 de mayo por la Unión Europea. También por el giro del Banco Central Europeo, que en última instancia decidió comprar bonos del Estado –objeto de especulaciones encarnizadas a la baja– mediante ventas cortas y sobre todo con la ayuda de productos complejos llamados “crédito default swaps” (CDS).

Falta de unidad

La movilización de los gobiernos europeos y del BCE frente a lo que se percibía como ataques especulativos no explica las pérdidas de los fondos “global macro”, si hacemos caso a los especialistas. Tanto los que han especulado sobre el incumplimiento de pagos por parte de Grecia o sobre el desmoronamiento de la zona euro, como los financieros que se han quedado al margen de estas especulaciones, en realidad han tenido que enfrentarse a dificultades más prosaicas: un panorama pésimo en los mercados europeos y también en Wall Street, que ha vivido su peor mes de mayo desde 1940.

Bancos repudiados

Estas semanas de confusión general relativizan la influencia de los fondos de inversión libre en la crisis en Europa. Otra amenaza, más difusa, agitada por las autoridades europeas, habría disuadido a los inversores más visibles de los hedge funds: dar una vuelta de tuerca al reglamento financiero europeo.

Este revés a los fondos llamados especulativos podría ser de corta duración. Hace semanas que estos fondos han cambiado su blanco, especialmente para saquear un mercado más anónimo, el de las monedas. Su visión de la situación en Europa apenas ha cambiado. “El punto de vista de los financieros alternativos sigue siendo muy negativo, especular contra las pérdidas del euro es una forma simple de conseguir beneficios”, apunta Alexanfre Poisson, director de HDF International. Desterrar estas ideas exigirá a los responsables europeos más de un mes de mayo pésimo.