El primer piso de la delegación francesa de la Fundación Calouste Gulbenkian en París se ha transformado durante unas semanas en un escaparate de la Europa actual. Una Europa que invita a reflexionar y a plantear preguntas y que no es indiferente.

Una Europa que lo es todo a la vez: bella e inquietante como todos los problemas que padece, desde la crisis económica a la crisis social. Es de aquí y de allá, como lo muestran los 12 fotógrafos, entre ellos tres portugueses, invitados a interpretar el tema de las “Identidades europeas” mediante su arte.

“No pretendemos ni describir ni señalar una singularidad europea concreta”, explica uno de los comisarios de la exposición, el portugués Sérgio Mah, para el que “Europa es un conjunto magnífico de raíces históricas, geográficas, espirituales y simbólicas”.

Ámbito privado y público

Por lo tanto, no nos sorprende que, al recorrer las 12 series fotográficas presentadas, el público descubra una serie de temáticas que pertenecen tanto al ámbito privado como al público. Por ejemplo, unas imágenes que abordan la condición de la mujer mediante la experiencia de la maternidad, firmadas por Marie Sjovold, se encuentran junto a las escenas urbanas de Gabriele Croppi. “La exposición pretende ser un espacio democrático y abierto a este tipo de interrelaciones”, añade el comisario portugués.

Esta primera edición del European Photo Exhibition Award (EPEA) es una iniciativa conjunta de cuatro fundaciones europeas, la fundación portuguesa Calouste Gulbenkian, la Fondazione Banca del Monte di Lucca, italiana, el Institusjonen Fritt Ord, noruego, y la Körber-Stiftung, alemana.

Cada una ha designado a un comisario, responsable a su vez de elegir a tres fotógrafos. Sérgio Mah, el comisario nombrado por la Fundación Gulbenkian, seleccionó a Catarina Botelho, José Pedro Cortes y Joao Grama por “su sensibilidad ante la temática de las identidades europeas”. Pietro Masturzo, Monica Larsen, Hannah Modigh, Frederic Lezmi, Linn Schröder, Davide Monteleone e Isabelle Wenzel completan el conjunto de los artistas presentes.

Fotógrafos emergentes

“Queríamos exponer las obras de fotógrafos emergentes. No podía tratarse de artistas ya consagrados en el mundo de la fotografía”, precisa Sérgio Mah y destaca que el objetivo del proyecto, además de la profundización de las relaciones entre las cuatro instituciones, era promocionar a artistas cuya carrera está empezando a despegar.

“Y por último, también se trata de un proyecto sobre una generación concreta”, constata, ya que todos los fotógrafos elegidos tienen entre 29 y 37 años. La juventud “siempre aporta algo positivo, un frescor que caracteriza a los que están abiertos y receptivos a todas las perspectivas”.

La exposición EPEA, inaugurada en Hamburgo, viajará después de París hasta Lucques y posteriormente a Oslo, es decir, a cada una de las ciudades de las fundaciones participantes. En la segunda edición, que ya se está preparando, se expondrán las obras de otros artistas.