Lisboa se va vaciando poco a poco. Así lo evidencia el reportaje firmado por Francesc Relea para el diario El País, en el que pone de manifiesto que " la degradación de los edificios y el elevado coste del suelo expulsan a los habitantes jóvenes y convierten la capital portuguesa en una ciudad cada vez más despoblada". Algunos proyectos locales, como Cidadosporlisboa, intentan recuperar los viejos inmuebles de los barrios tradicionales del Chiado, Baixa o Alfama. Pero la despoblación es imparable, y sus razones: "La mala calidad de los equipamientos de proximidad: guarderías, escuelas, centros de salud; la búsqueda de viviendas unifamiliares; y, la más importante, el coste del metro cuadrado".

Pero en los planes municipales entra potenciar la llegada de los estudiantes del programa Erasmus como nuevos habitantes del centro histórico de Lisboa. Según manifiesta Manuel Salgado, responsable municipal de urbanismo, "nuestro objetivo es transformar Lisboa en una ciudad Erasmus", pues " los 3.000 estudiantes extranjeros que llegan por año están contribuyendo a dinamizar el mercado de vivienda de alquiler", concluye el diario.