Y ahora se unen los transportistas. Desde el pasado fin de semana, los conductores de vehículos de gran tonelaje bloquean las carreteras para expresar su oposición a la reforma de las pensiones. Los empleados de las refinerías también han pasado a la acción: las barricadas que han colocado alrededor de los depósitos de carburante podrían dejar al país sin gasolina. Hace ya varios días que el sector ferroviario está en huelga y los estudiantes de secundaria y universitarios se disponen a liderar el movimiento. Todos quieren salir a la calle en el séptimo día de movilización nacional contra la reforma de las pensiones.

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