Gran Bretaña en Europa: Los euroescépticos ingleses cogidos entre dos Uniones

17 julio 2013 – New Statesman (Londres)

Los políticos euroescépticos en Inglaterra presionan para que se celebre un referéndum sobre la adhesión a la UE con el fin de defender la integridad del Reino Unido. Pero su postura no concuerda con el sentimiento general, especialmente en Escocia, donde una visión más positiva de la UE podría impulsar el sentimiento a favor de la independencia.

Una victoria del Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP) en las elecciones europeas de 2014 podría cambiar el panorama del referéndum de independencia de Escocia, haciendo que se inicie de nuevo la campaña a favor de ella, dijo el profesor y catedrático Charley Jeffrey al Instituto de Investigación de Políticas Públicas (IPPR) al inicio de un nuevo informe sobre la identidad inglesa [el 8 de julio].

Muchos escoceses afirman que si Gran Bretaña se saliese de la UE, ellos cambiarían de opinión sobre la independencia. Los sondeos indican que eso podría socavar la actual y uniforme ventaja de una campaña a favor de la unión y convertiría el referéndum en una carrera muy reñida.

Jeffrey dijo que una victoria del UKIP en las elecciones de 2014, junto con una mayor presión por un referéndum de pertenencia o no en las reacciones políticas e informativas a eso, crearían la sensación de que la adhesión de Gran Bretaña está en duda, justo unos meses antes del voto de independencia que tendrá lugar el próximo mes de septiembre.

50% de los escoceses por la permanencia en la UE

El profesor Jeffrey, jefe del Departamento de Política de la Universidad de Edimburgo, es uno de los coautores del nuevo informe del IPPR “Inglaterra y sus dos uniones”, en el cual se observa que hay unos puntos de vista cada vez más divergentes sobre la UE entre el norte y el sur de la frontera, ya que los votantes ingleses son cada vez más euroescépticos y se están planteando muy seriamente la salida de la UE, mientras que los escoceses creen que los beneficios de la adhesión a la UE superan a los inconvenientes.

La encuesta sobre el futuro de Inglaterra realizada en 2012 demostró que en un referéndum sobre la adhesión del Reino Unido, el 50% de los votantes ingleses votaría a favor de salirse de UE, frente a un 33% que votaría en contra. Por el contrario, un sondeo realizado en febrero de 2013 demostró que el 53% de los escoceses votaría a favor de permanecer en la UE frente a un 34% en un referéndum sobre la adhesión del Reino Unido, mientras que la pertenencia a la UE, en el supuesto caso de una Escocia independiente, sería respaldado por un 61% frente a un 33%.

El informe del IPPR recalca que muchos votantes escoceses afirman que la posibilidad de que el Reino Unido se salga de la UE podría hacer cambiar su voto en un referéndum de independencia en 2014. Una encuesta de panel realizada en mayo de 2013 reveló un empate del 44% a favor y en contra “si el Reino Unido aspiraba a salirse de la UE”, comparada con una ventaja constante por una campaña a favor de la unión.

El euroescepticismo inglés puede suponer un reto tan grande para la unión del Reino Unido como Alex Salmond

La mayoría de los sondeos indican que una tercera parte de los votantes está a favor de la independencia y una mayoría en contra. “El euroescepticismo en otros lugares del Reino Unido podría reducir potencialmente esa diferencia si los escoceses creen que se verían arrastrados fuera de la UE en contra de su voluntad ... El euroescepticismo inglés puede suponer un reto tan grande para la unión del Reino Unido como Alex Salmond,” dice el informe.

Incertidumbre creciente

Los políticos euroescépticos británicos del UKIP y el Partido Conservador se han mostrado muy a favor de la unión. Nigel Farage ha recalcado su deseo de expandirse en Gales, Escocia e Irlanda del Norte. Esta semana le dijo al Belfast Telegraph que esperaba poder crear otra sede en Dublín.

Un fuerte sentimiento de identidad británica está conectado con una actitud más favorable hacia la UE

El informe del IPPR muestra que esa perspectiva unionista no la comparten la mayoría de los votantes antieuropeos. Un fuerte sentimiento de identidad británica está conectado con una actitud más favorable hacia la UE, mientras que una sólida identidad inglesa está estrechamente vinculada a una visión euroescéptica. Los que afirman que son “ingleses pero no británicos” votarán la salida de la UE por un abrumador 72% frente a un 17%, y aquellos que se consideran “más ingleses que británicos” por un 58% frente a un 28%. Entre los que se consideran más británicos que ingleses, el 45% votará por quedarse frente a un 37% que optará por salirse.

Aunque el UKIP quiere poner fin a una unión y salvar la otra, hay grupos mayoritarios ingleses que están a favor de la unión con Escocia y, actualmente, a favor de salirse de la UE, pero esa postura es muy impopular en Escocia.

La incertidumbre sobre la UE ya fue un territorio espinoso para Alex Salmond, que afirmó disponer de asesoramiento legal para decir que una Escocia independiente no tendrá que solicitar de nuevo la admisión en la UE desmembrada. La creciente incertidumbre sobre la adhesión del Reino Unido a la UE convierte eso en una carga menos potente y puede invertir la situación. El problema también presenta un dilema potencial entre “dos uniones” para los escoceses pro-europeos que apoyan a Alistair Darling y su campaña de “Mejor Juntos”.

En la actualidad hay grupos mayoritarios escoceses que están a favor de permanecer en el Reino Unido y también en la UE, pero eso no depende de los escoceses. Solamente si se frena el incremento del euroescepticismo inglés, los escoceses podrán escoger ambas uniones.

Factual or translation error? Tell us.