La solidaridad europea es seguramente uno de los puntos más débiles del proyecto europeo. Pero la solución no pasa por el deterioro de las virtudes y la mejora de los defectos.

La idea es simple: Alemania debe gastar más para que los países del sur, como Portugal, puedan ampliar su mercado y vender sus productos. La idea es generosa y reposa sobre una convicción: los alemanes sacan beneficio de la zona euro.

¿Por qué? Porque si tuvieran el marco alemán en lugar del euro, su divisa estaría todavía más valorizada y su competitividad (sus exportaciones) serían penalizadas.

Además, por la fragmentación financiera del euro, los bancos alemanes y el mismo Estado se han convertido en refugios de los inversores internacionales, capaces de pagar bien la seguridad de la más grande economía de la moneda única.

Sí, se exige la solidaridad alemana, tanto más porque algunos países como Portugal deben ajustar su economía por la vía dura y hacerlo rápidamente. La cuestión es saber lo que deben hacer los alemanes para favorecer la fuerza económica europea y un proyecto que afirman querer defender.

Queda el Estado

Bajo el riesgo de ser acusado de falta de patriotismo, no pienso que la solución parse por un aumento de los gastos en Alemania. Para empezar, la incógnita está en quién debe gastar más: ¿las empresas o el Estado?

Es difícil, incluso imposible, imponer a las empresas alemanas aumentos salariales que pondrían en cuestión su competitividad

Es difícil, incluso imposible, imponer a las empresas alemanas aumentos salariales que pondrían en cuestión su competitividad. En consecuencia, solo una intervención administrativa podría garantizar este objetivo.

Como vivimos en Europa, esta solución no es posible. Queda por tanto el Estado. ¿Es esta la idea? ¿Sacar partido de los tipos de interés históricamente bajos, y más aún para Alemania, para inyectar dinero líquido en la economía europea, poniendo en marcha por ejemplo una especie de Plan Merkel para las infraestructuras?

¿Es esta la respuesta adecuada? El pasado reciente nos desaconseja estas prácticas porque los malos resultados desde luego que serían los mismos.

Vivimos en una zona monetaria única, caracterizada por grandes disparidades en ámbito financiero. Es aquí, a este nivel, que los europeos deben exigir otro tipo de solidaridad a Alemania, para reequilibrar los desequilibrios externos en el seno del euro.

Corregir desequilibrios

Si un déficit del 6% del balance por cuenta corriente es malo, un excedente del 6& en otro país de la misma zona monetaria tampoco es deseable. ¿Como corregir estos desequilibrios?

Por ejemplo, poniendo en marcha un verdadero gobierno económico de la zona euro donde la soberanía sería compartida aún más y estableciendo una verdadera unión bancaria que jamás ha existido.

Con seguridad, la Comisión Europea y los dirigentes de los países del sur se deben concentrar sobre estos dos aspectos, en lugar de perder su tiempo en pedir a los alemanes que no sean alemanes.