En 2007, Ellen Mulderij, originaria de Frisia, emigró a Suecia con su familia. "En Países Bajos, todo el mundo tiene prisa. Hace poco volví allí y me dije: ‘¿Es que nunca os tomáis un poco de tiempo para vivir?’", nos cuenta en su casa de Hjulsjö, un pueblo sueco casi desierto. Su marido Rudy, es neerlandés y trabaja en el sector de la silvicultura. Sus tres hijos están en el colegio. En esta gran región arbolada, se respira una gran calma. La mayoría de los habitantes originarios se marcharon hace tiempo en busca de trabajo.

En Suecia viven alrededor de 8.300 emigrantes neerlandeses, sin contar los que pasan temporadas en el país, una cifra que tiende a aumentar. Desde el 2000, un millar de neerlandeses han llegado para instalarse en su nueva patria escandinava."El número de neerlandeses que se han mudado a Suecia aumentó considerablemente después del 11 de septiembre de 2001", señala Rob Floris, de la agencia para el empleo de Kalmar. "Los problemas alrededor de Pim Fortuyn [político populista asesinado en 2002] también influyeron en gran medida y luego lo sucedido a Theo van Gogh [productor televisivo y cineasta asesinado en 2004]. Ahora tenemos a Geert Wilders [político populista islamófobo]. Cada vez que Wilders es noticia, recibo solicitudes de neerlandeses que quieren emigrar".

Una economía sólida

Floris es consejero del EURES, un acuerdo de cooperación en el ámbito de la UE que favorece la movilidad del empleo entre los países miembros. En su opinión, un gran número de neerlandeses se decantan por Suecia por la estabilidad política. "Siempre les digo lo mismo: no lo veáis todo de color rosa", destaca, haciendo alusión al asesinato de la ministra Anna Lindh en 2003. Ahora bien, Suecia es once veces más grande que Países Bajos y apenas cuenta con 9,2 millones de habitantes [en contraposición a los 16 millones de Países Bajos], de los cuales, 3 millones se concentran en Estocolmo y sus alrededores. "No hay un gran nivel de estrés y, aparte de Estocolmo, no hay atascos, el índice de criminalidad es más bajo que en Países Bajos y la gente se respeta", afirma Floris.

Ante todo, a los neerlandeses les atraen la tranquilidad, el espacio y la naturaleza. Al entrevistar a los neerlandeses que llegan a Suecia, no dejan de pronunciar estas palabras. Por si fuera poco, Suecia presenta un mejor mercado que Países Bajos. "Por 100.000 euros, se puede acceder a una gran casa unifamiliar con una hectárea de terreno", reconoce Floris. Los gastos mensuales, los de los seguros del hogar y de los automóviles y el combustible son menos elevados. Y ni siquiera se necesita contratar un seguro de enfermedad, ya que los residentes de Suecia automáticamente quedan asegurados por los impuestos.

Además, tal y como ha subrayado hace poco el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la economía sueca es "tan sólida como Pipi Calzaslargas". El país ha salido indemne de la crisis financiera y ofrece cientos de puestos vacantes en el sector de la tecnología de la información, en el de la comunicación y en el de la sanidad.

"Suecia es realmente el país que buscan"

"Los neerlandeses llegan con toda la familia, aprenden rápidamente el idioma y tienen una buena actitud con respecto al trabajo. Además, son emprendedores. Lo llevan en los genes: es la mentalidad de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales", comenta Floris.Ellen Mulderij también tiene ese espíritu empresarial. Con su tienda de productos biológicos que hace también las veces de cafetería, ha aportado un poco de vida al pueblo de Hjulsjö, en el que sólo viven unos cincuenta habitantes. Su casa aún está por reformar. "No funciona nada, antes estaba en un estado realmente lamentable". Pero también se ha dedicado a esta tarea. "Es duro empezar", afirma Ellen Mulderij, que recibe subvenciones de la UE para acondicionar su tienda y para la cría de corderos.

La mayoría de neerlandeses se instalan en los condados de Värmland y de Dalarna [al sur de Suecia], magníficas regiones de valles y bosques que han descubierto durante sus vacaciones. "Pero en el campo no hay mucho trabajo", advierte Floris. "Muchas personas quieren abrir alojamientos rurales, pero tan sólo funcionan ocho semanas al año y con eso no pueden ganarse la vida".

Según Rob Floris, antes de emigrar, hay que reflexionar mucho. "Antes de emigrar, no hay que contentarse con la idea de vivir en Suecia en verano: hay que conocerla en otras estaciones. ¿Les gustará tanto el país cuando se haga de noche tres horas después del mediodía en invierno y tengan que salir de noche, cuando ha caído un metro de nieve? Si es así, entonces Suecia es realmente el país que buscan".