Los 736 eurodiputados elegidos o reelegidos el pasado 7 de junio han inaugurado la legislatura del Parlamento Europeo. Un mandato de cinco años de duración, que se anuncia bien cargado. "El Tratado de Niza concede ya muchos derechos al Parlamento Europeo en lo que se refiere a la participación en el proceso legislativo de la UE. Si el nuevo Tratado de Lisboa entra en vigor este otoño, el Parlamento tendría todavía más influencia en ámbitos como la agricultura, la justicia o la política interior", explica [Die Presse](http:// http://diepresse.com/home/politik/eu/494800/index.do?direct=494916&_vl_backlink=/home/politik/eu/index.do&selChannel=). Pero el diario vienés expone también la lista de cuestiones importantes que deberán tratar los eurodiputados y que se anuncian conflictivas, como la crisis financiera y la cuestión de las ayudas a los bancos, o el presupuesto de la UE, que prevé 2.400 millones de euros para la política energética, cuya fuente de financiación no se conoce aún. La cuestión de la ampliación de la Unión también plantea problemas, según Die Presse, pues se tendrá que buscar un consenso frente a la demanda de los cristiano-demócratas bávaros que desean que el Parlamento alemán apruebe la apertura de cada capítulo de negociación con un país candidato. "Esto podría tener consecuencias negativas sobre la adhesión de Turquía", opina el diario. También hay otros desafíos: la preparación de un nuevo acuerdo sobre el clima, y sobretodo los temas que más enfadan (y dividen), como la cuestión de la inmigración: la pasada primavera, el Parlamento Europeo solicitó una reglamentación menos restrictiva, pero la mayoría de países miembros se oponen.

A la espera de estas cuestiones, el hecho relevante del día es la esperada elección del polaco Jerzy Buzek como presidente del Parlamento, tras un acuerdo entre el Partido Popular Europeo (PPE, derecha), con los Socialistas y los Demócratas. Para [Gazeta Wyborzca](http:// http://wyborcza.pl/1,75477,6817665,Jerzy_Buzek_zostanie_dzis_przewodniczacym_Parlamentu.html), este nombramiento es un acto simbólico, pues plasma las esperanzas y los sueños nacidos hace treinta años en los astilleros polacos. En Bucarest, Evenimentul Zilei considera igualmente que la llegada del primer europeo del este a la cabeza del Parlamento "confirma no solamente el acuerdo de los grupos más poderosos sino igualmente la creciente influencia que los países del Este han adquirido, justamente, en el seno de la UE". En todo caso, añade Gazeta Wyborzca, Jerzy Buzek "sabe que será juzgado como el representante de Polonia y de la nueva Europa. Los miembros más antiguos juzgarán, en función de su acción, si los nuevos miembros son ya bastante europeos y piensan como ellos".

Por otra parte, [Polska](http:// http://polskatimes.pl/opinie/odredakcji/140918,polska-wchodzi-do-ligi-mistrzow-ue,id,t.html) muestra su optimismo ante la elección de Jerzy Buzek, que significaría que Polonia se une a la "liga de campeones" europea. "Los polacos se únen a la élite de países que marcan pauta en la Unión". Pero el diario indica que Buzek no podrá comportarse como ‘polaco’ pues está obligado a demostrar que es un "europeo modélico". "Los que piensan que será mejor para nosotros que defienda los intereses nacionales ahora que tenemos a nuestro hombre en un alto puesto en Bruselas y Estrasburgo se equivocan de cabo a rabo", avisa Polska.

El otro nombramiento que deberán afrontar los eurodiputados es el del presidente de la Comisión Europea. Según [Evenimentul Zilei](http:// http://www.evz.ro/articole/detalii-articol/858984/Un-presedinte-polonez-pentru-noul-Parlament-al-Uniunii-Europene/), los electos europeos "han mostrado su poder negando la confirmación del portugués José Manuel Barroso como candidato. Esta institución tiene dientes", resume el diario rumano. "La verdadera cuestión planteada en Estrasburgo reside en saber cuánto tiempo durará esta guerra de retrasos y cuándo será sometido al voto el nombre de José Manuel Barroso, candidato apoyado de forma unánime por los Veintisiete", afirma Le Figaro. El diario francés explica que los Verdes europeos y los Liberales quieren esperar el resultado del referéndum irlandés sobre el Tratado de Lisboa, previsto para el 2 de octubre. "Si los electores irlandeses votan a favor del Tratado de Lisboa, como está previsto, la presidencia de la Comisión puede convertirse en un simple sillón para atribuir, entre otros muchos", explica el periódico.

"El Tratado de Niza, en vigor, prevé un voto por mayoría simple de los presentes. El Tratado de Lisboa, si es finalmente aceptado por los irlandeses, prevé la regla de la mayoría absoluta", atribuyendo de esta manera un peso creciente a sus dos grupos principales. "Para Barroso, la llave del éxito está en la izquierda, en los socialistas", observa [Le Figaro](http:// http://www.lefigaro.fr/international/2009/07/14/01003-20090714ARTFIG00011-le-parlement-europeen-pret-a-montrer-sa-force-.php). Pero "un voto del Parlamento retrasado a otoño daría a los adversarios del jefe de la Comisión buenos motivos para criticar el balance y el programa, que por otra parte se hace esperar". Tal retraso podría dejar "el tiempo suficiente para que germinara una candidatura rival, de derecha o de izquierda".