Dionyz Sahi logró escapar del peor barrio de Kosice, la segunda ciudad de Eslovaquia, y de una vida de desempleo gracias a un programa desarrollado por US Steel para contratar a miembros de la minoría rom. Pero su vía de escape de la pobreza hora se cierra, como consecuencia de la crisis económica mundial."Ya no estamos en posición de contratar a gente, sino de reducir personal", afirma George Babcoke, presidente de US Steel Kosice, filial de la empresa americana y el mayor inversor de la parte este de Eslovaquia.

La crisis económica ha afectado con especial dureza a los aproximadamente ocho millones de roms de Europa, considerados como la población más vulnerable del continente en términos económicos. Muchos roms han sufrido durante mucho tiempo para encontrar trabajo en la economía formal y se han encontrado entre los primeros que han perdido sus puestos durante la crisis."Los roms son a los últimos que se contrata y a los primeros que se despide", comenta Rob Kushen, director gerente delCentro Europeo de los Derechos de los Romsen Budapest. "Los casos de los que se tiene conocimiento parecen indicar que la crisis económica ha afectado a los roms de forma desproporcionada, aunque los niveles de empleo siempre fueron bajos para este grupo".

El salario ha caído de 650 euros a 130

El efecto de la crisis se puede observar en el pueblo de Velka Lomnica, en la región del norte de Eslovaquia. Allí, entre las verdes llanuras que destacan contra los montes Tatra cubiertos de nieve, cerca de 1.000 roms viven en condiciones de extrema pobreza. Unas mujeres se asoman por los huecos de las ventanas sin cristales de un bloque de tres pisos, mientras que la mayoría de personas viven en chabolas levantadas a mano, no aptas para los duros inviernos eslovacos. La cercana fábrica de Whirlpool se vio obligada a despedir a trabajadores este año debido al descenso de la demanda de lavadoras y algunos de los que perdieron su trabajo viven en el pueblo. Mirko, un rom de la zona, afirma que sus ingresos mensuales han pasado de 650 € (922 $, 553 £) a los 130 € que recibe del gobierno como asistencia social. "Ahora comemos de forma distinta. La carne y la fruta son cosas del pasado", relata. "La gente me envidiaba cuando tenía un trabajo, pero ahora ni siquiera podemos permitirnos adquirir ropa de segunda mano". Otro antiguo empleado de Whirlpool comenta que ha estado viajando por el país en busca de otro trabajo. "Llamé para preguntar por un trabajo en Bratislava pero me dijeron: 'Si eres rom, ni te molestes en presentarte'", afirma.

Cuando la crisis causa estragos, para los roms es más difícil lograr empleos, ya que los empresarios son más exigentes que hace uno o dos años, durante la expansión económica. En Hungría, donde la crisis económica ha agravado un problema existente de desindustrialización en la desfavorecida región del noreste del país, el desempleo se ha convertido en un problema especialmente agudo para los roms.

Canadá ha impuesto visados a los rom checos

Los húngaros, a los que ha afectado con dureza la peor recesión del país desde su salida del comunismo, cada vez se muestran más partidarios de Jobbik, un partido de extrema derecha que culpa a los roms del incremento de la delincuencia. En los últimos meses se han producido ataques en asentamientos de roms, con varios asesinatos.

Rumanía, que cuenta con una población gitana mayor y mejor integrada, ha sufrido menos conflictos violentos que los registrados en Hungría el pasado año, pero puede enfrentarse a una auténtica crisis social si el goteo de rumanos que vuelven a casa procedentes de Italia y España se convierte en una avalancha, ahora que el sector de la construcción en el sur de Europa se está estancando.

En la República Checa, para los gitanos el ambiente se ha vuelto tan pernicioso, que cientos de ellos han solicitado el estatus de refugiados en Canadá, por lo que Ottawa ha vuelto a imponer visados a los viajeros checos. Mientras la región lucha por salir de una recesión económica inesperadamente aguda, probablemente pase mucho tiempo antes de que alguno de los compañeros roms de Sahi pueda salir de la pobreza. Al conseguir el trabajo en 2003, Sahi pudo escapar de Lunik IX, una lúgubre urbanización de roms en las afueras de Kosice. "Nunca había tenido un trabajo", comenta. "Cuando recibí la primera paga y me llevé a mis hijos a comprar juguetes, entonces comprendí que tener un trabajo era una alegría".