Luigi Zingales escribe en Il Sole 24 Ore que el natural izquierdismo radical de Syriza no debiera permitir que se diese un trato injusto a Grecia. El FMI habría abordado esto mejor que la troika.

El problema no es Alemania ni Grecia, el problema son las políticas que fundaron la Unión Europea. Es una unión monetaria, no política, en la cual las decisiones económicas no pueden ser tomadas de manera democrática y terminar subordinadas a los intereses de los países cuyas economías son más fuertes.

Una traducción al inglés está disponible en el blog de Zingales.