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No pasa una semana sin que haya una nueva revelación: “¿Están perdidos? Este es el índice de referencia de los mayores escándalos en Austria”, anuncia Falter. El semanario vienés dedica un número especial a los 35 grandes casos descubiertos durante esos últimos años en la república alpina, que empiezan a minar seriamente la confianza democrática de los austríacos.

Cinco antiguos ministros de los Gobiernos de coalición entre los conservadores del canciller Wolfgang Schüssel y el FPÖ (extrema derecha) de JörgHaider han sido acusados. Entre los escándalos más clamorosos se encuentra el caso Buwog, que en 2004 ponía bajo sospecha por favoritismo en una de las mayores privatizaciones de la posguerra al por aquel entonces ministro de Finanzas; o el caso Eurofighter, que sacó a la luz las sumas de dinero entregadas por EADS al ministro de Defensa antes de que este, en 2002, llevara a cabo la mayor compra de armas de la Segunda República austríaca eligiendo la opción más cara, el Eurofighter.

Estos responsables políticos han “reinterpretado el eslogan de campaña de Schüssel, ‘menos Estado, más privatización’, para su propio enriquecimiento personal”, señala Falter. Pero el canciller actual, el socialdemócrata Werner Faymann, también está siendo investigado por haber “comprado una buena imagen” en algunos anuncios publicados en varios diarios austríacos, sobre todo en el influyente Krone, cuando era ministro de Transporte.

“La mayor parte de estos escándalos son neoliberales”, indica el redactor jefe de Falter. “Es decir, que en una época en la que la actividad individual es valorada, esos tipos que han triunfado se han dejado tentar por el enriquecimiento personal. Han metido la mano en el saco, algo que, por otra parte, es una práctica muy extendida".

Poco optimista, Falter considera necesaria una reacción por parte de los ciudadanos. Pero ya antiguos responsables políticos de todos los partidos han lanzado una “última movilización”, la iniciativa Mi Austria. El objetivo de los veteranos: imponer un plebiscito para tener más democracia directa y transparencia en la política.