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"El gobierno quiere cambiar el estatus de La Poste [Correos] para privatizarla, ¿está usted de acuerdo con este proyecto?" Esta es la pregunta a la cual han respondido dos millones de franceses (con un "no", en una gran mayoría), en el marco de una gran "consulta ciudadana" que ha finalizado este fin de semana y que había sido organizada por partidos de izquierda y sindicatos. Respaldados por el éxito de la convocatoria, los organizadores exigen ahora que el gobierno organice un referéndum sobre este tema. Para Libération, "esta votación (re)coloca la consulta popular en el centro del debate político".

En Francia, desde julio pasado una reforma constitucional permite teóricamente la organización de un referéndum de iniciativa ciudadana para bloquear un proyecto de ley. Pero el Parlamento debe aún validar esta reforma y antes de que esto suceda el estatus de La Poste habrá ya cambiado. "Un referéndum sobre La Poste podría (…) convertirse en la oportunidad de acabar con la tradición bonapartista y gaullista que dicta que una consulta directa no responda realmente a la pregunta planteada a menos que se transforme directamente en plebiscito", escribe Libération. A pesar de sus limitaciones e imperfecciones, el referéndum de iniciativa popular forma parte del debate democrático enItalia y Suiza. Y se mantiene como una "herramienta esencial de la 'democracia participativa'", concluye el periódico francés.