"La Eurocámara veta el acuerdo de pesca con Marruecos por el Sáhara", titula El País. El 14 de diciembre, los eurodiputados han decidido no renovar el acuerdo, que expira en febrero de 2012 y permite a 119 embarcaciones europeas (100 españolas) pescar en aguas marroquíes. En contrapartida, Rabat recibe 36 millones de euros por año.

La Comisión Europea quería renovarlo por un año, mientras que discute un nuevo acuerdo. Pero "el Sáhara Occidental y la ecología [lo] han tumbado", explica el diario, que indica además que "Estrasburgo considera que el convenio interfiere en los recursos de los saharauis".

El Parlamento basa su decisión en el informe del diputado europeo Carl Haglund, que pone sobre la mesa la cuestión de la legalidad de un acuerdo que incluía la pesca a lo largo del Sáhara Occidental, un territorio anexado por Marruecos, algo que no reconoce la UE, así como el tema de los beneficios para la población saharaui. El diputado liberal finlandés señala igualmente "la explotación excesiva de los recursos de pesca" y el "magro resultado costo-beneficio" del acuerdo.

El País precisa que la decisión va "en contra de la Comisión Europea y de los Estados miembros", y subraya la oposición del Gobierno español. Marruecos ha ordenado inmediatamente a los barcos europeos abandonar sus aguas territoriales, también a lo largo del Sáhara Occidental.