“¿Dónde van los 130.000 millones de euros de ayuda a Grecia?”. La respuesta facilitada por Die Gazette no lleva a equívoco: los bancos de fuera de Grecia reciben el 40% del paquete de rescate, los bancos griegos, el 23%, y el Banco Central Europeo, el 18%. El 19% restante se destina a necesidades de financiación en Grecia.

En otras palabras: más del 80% del paquete de rescate va a los acreedores, es decir, los bancos, fuera de Grecia, y al BCE. Los miles de millones de los contribuyentes no salvan a Grecia sino a los bancos.

Para la publicación trimestral alemana, la ambición de reducir el endeudamiento del país del 160% al 120% del PIB de aquí a 2020 no es sino un “espejismo”.