La polémica entre Praga y Viena sobre la central nuclear checa de Temelin está lejos de desinflarse. Esta vez, la prensa austriaca protesta por la decisión checa de construir un lugar de almacenaje de desechos radiactivos justo en el medio del parque natural de Böhmerwald- que es común a ambos países. Der Standard reprocha a la República Checa el no cumplimiento de los "Acuerdos de Melk". Según estos acuerdos, Praga debe llevar a cabo el mantenimiento de la central e informar a Viena en caso de novedades en uno u otro sentido. Lo que no ha sido el caso, pues Viena se enteró por la prensa del proyecto de construcción del depósito de almacenamiento. "Parece que los checos conceden tanta importancia a este texto como a unas migas de pan que caen del plato", escribe Der Standard, publicación para la que, ante el descontento de la población, "Praga ha optado por la opción fácil eligiendo una zona militar en el parque, al abrigo de las protestas".