Tras tres años de crisis política, los moldavos por fin tienen un presidente. El Parlamento ha elegido como jefe de Estado al eurófilo Nicolae Timofti, hasta ahora presidente del Consejo Superior de la Judicatura. El puesto permanecía vacante desde abril de 2009, por la incapacidad de los diputados de alcanzar la mayoría necesaria, según explica Timpul.

Esta elección acontece en un momento clave, escribe el editorialista del diario moldavo George Damian puesto que, según sus propias palabras

no es un secreto para nadie que Rusia desea que en Chisinau exista un Gobierno que acepte la presencia de las tropas rusas en Transnistria. […] Una situación que explica todos los acontecimientos concernientes a Moldavia.

Pero, para Damian, la alternativa sería

mantener la actual coalición [Alianza para la Integración Europea – AIE] decantándose por la Unión Europea […] porque, a pesar de todos sus problemas, Moldavia puede adherirse en un futuro próximo a la UE […] La Unión cambia, se replantea los principios, busca soluciones, pero no va a desaparecer, y Moldavia tiene la oportunidad de formar parte de esta comunidad de Estados.

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