“Europa se dispone a plasmar definitivamente sobre papel una primera salva de normas destinadas a hacer que los bancos sean más sólidos”, informa LeFigaro. Los ministros de Finanzas de los 27 se reúnen el 2 de mayo para transponer en derecho comunitario las normas internacionales conocidas como “Basilea III”, elaboradas para hacer que el sector bancario sea más sólido. El diario considera que

La directiva reduce drásticamente qué puede considerarse como fondos propios de un banco y aumenta de manera considerable el nivel de estos que se exige, de forma que cada institución bancaria disponga de un colchón para absorber los cambios repentinos ante las crisis que se presenten. Según la Autoridad Bancaria Europea, si los cien bancos europeos más grandes debiesen someterse inmediatamente a Basilea III necesitarían 485.000 millones de euros de capital.

El proyecto prevé que cada banco disponga de unos fondos propios del 7% de su capital. El Reino Unido desea aumentar este requerimiento para consolidar sus bancos. Francia, por su parte, quiere que los fondos comprometidos en sus filiales de seguros puedan deducirse. De hecho, según Le Figaro,

los debates se auguran muy intensos y podrían derivar en un informe el 15 de mayo sobre la adopción del texto. Sin embargo, el fracaso no está contemplado, puesto que hoy en día Europa tiene la necesidad de demostrar que está en vías de reforzar su sistema bancario.

La semana pasada, LeMonde informó de que el comisario europeo para el Mercado Interior, Michel Barnier, desea consultar a los bancos sobre cómo se ha empleado el billón de euros inyectado por el Banco Central Europeo para evitar que se dejasen de conceder créditos.