El rescate de Bankia, la segunda caja de ahorros española tras La Caixa, anunciado por el Gobierno de Mariano Rajoy el 6 de mayo, ha hecho sonar las alarmas sobre la situación de los bancos españoles: " La banca tiene sin cubrir 120.000 millones de euros en activos tóxicos", calcula El País, subrayando que 85.000 millones de estos activos corresponderían a créditos inmobiliarios. Estos constituirían, según el diario madrileño

el talón de Aquiles de la banca española. Los activos tóxicos del ladrillo continúan creciendo y en los balances de los bancos hay cada vez más inmuebles que las entidades financieras se quedan por el impago de créditos.

“¿Tiene Alemania la culpa de la burbuja inmobiliaria en España?, se pregunta por su parte ABC. El diario cita uninforme de la banca japonesa Nomura, según el cual los bancos alemanes y franceses habrían tenido una parte de responsabilidad en esta situación:

la política monetaria de tipos de interés bajos que el Banco Central Europeo (BCE) aplicó durante los años previos a la crisis, benefició a la economía alemana a salir de la crisis pero fue el «factor clave» que provocó las burbujas inmobiliarias en los países periféricos europeos [...] que se exacerbaron por los flujos de capital procedentes de bancos de Alemania y Francia

Para hacer frente al riesgo de quiebra de los bancos expuestos a los activos tóxicos ligados a créditos inmobiliarios, el Gobierno "exigirá coberturas más duras" para este tipo de créditos, concluye El País.