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Para Evenimentul Zilei, se trata de “la prueba del golpe de Estado: El Gobierno no respeta la decisión del CCR”, el Tribunal Constitucional. El 10 de julio los líderes de la USL, la coalición entre socialistas y liberales que apoya al primer ministro, Victor Ponta, anunció que el referéndum previsto para el 29 de julio sobre la destitución del presidente Traian Basescu se organizaría por vía de urgencia, tal y como lo aprobó el Gobierno la semana pasada. Eso supone que basta con obtener una mayoría simple, a pesar de que el Tribunal Constitucional considera que el referéndum únicamente será válido si la mitad más uno de los 18 millones de votantes censados acuden a las urnas. En este último caso, para destituir a Basescu serían necesarios 4,5 millones de votos favorables. En el otro, basta con una mayoría simple, sea cual sea el número de votos emitidos. “Estamos en medio de una tormenta y las instituciones carecen de los medios para mantenerse al margen”, lamenta el diario.

Mientras arrecia la polémica, el presidente interino, Crin Antonescu, ya se ha instalado en el palacio presidencial de Cotroceni. Tanto para la USL como para el PDL, el Partido Demócrata Liberal del que salió Basescu, se trata de “una cuestión de vida o muerte”, afirma por su parte el Jurnalul Naţional:

Unos emplean su libertad, otros su legitimidad. Sobre todo desde que Antonescu se ha comprometido ante las dos Cámaras del Parlamento a dejar la política si Basescu triunfa en el referéndum. No hay un camino de en medio. […] El que pierda muere y el que gane se queda con todo.

En este contexto, añade el diario, la USL debe motivar a sus electores y hacer que aumente

“la cólera hacia el régimen de Basescu, para que la gente que no es políticamente activa también vote. Al PDL, sin embargo, le conviene que la gente se quede en casa. ¿Podrá justificar Traian Basescu, político que se ha convertido en leyenda como personaje que nunca ha sido batido en ámbitos políticos, ante su electorado un eventual llamamiento a no acudir a las urnas?”.

Para Adevărul, la decisión queda en manos del pueblo, aunque el pulso entre el Tribunal Constitucional y la USL sea “crucial para el futuro de Rumanía”. El diario añade que si la USL persiste en aplicar la vía de urgencia, cometería un grave error político:

Por una parte, se acusa al Gobierno de la USL de no respetar la ley y la Constitución. Por otra, los simpatizantes de Traian Basescu no van a reconocer el resultado del referéndum. Y las reacciones desde el extranjero ante un Gobierno que no respeta las decisiones del Tribunal Constitucional serán devastadoras. [...] Estamos en medio de una crisis política ante la que solo cabe una solución: que haya una participación masiva en la votación. […] Sea cual sea el ganador, ante las urnas, la abstención no es una opción.