Cover

Para completar el fondo de estabilización creado por los Veintisiete el 9 de mayo, la Comisión Europea proponeque Bruselas evalúe las grandes líneas de los presupuestos de los Estados miembros, antes de ser examinados por los respectivos Parlamentos nacionales. Esta idea ha provocado "malestar en unos y cólera en otros", señala Le Monde. "Un tutelaje que se sitúa en las antípodas de la concertación inteligente, tan necesaria", comenta en su editorial el periódico francés. "En primer lugar, el presidente de la Comisión Europea es la persona menos indicada para hacer tal propuesta. Ausente y casi paralizado por la crisis financiera de 2008, la crisis económica de 2009 y la crisis griega de 2010, el señor Barroso surge como un bombero que llega tarde al incendio". Y Le Monde prosigue: "Lo importante es que esta iniciativa pone en evidencia una vez más, el déficit democrático de Europa. Reconducido en su mandato hace algunos meses como presidente de la Comisión por los jefes de Estado y de gobierno, a los que no debe hacer sombra, parece que el señor Barroso no ha aprendido nada del fracaso del tratado constitucional de 2005".