La llegada a Roma del líder libio Muammar el Gadafi, rodeado por sus guardaespaldas femeninos, y con la foto del héroe de la resistencia anticolonial Omar Al Mujtar pegada en el pecho, ocupa la primera página de la mayoría de diarios italianos.

Es la primera vez que el "Guía de la Revolución", que no pierde ocasión para expresar sus sentimientos anti-italianos, visita la antigua potencia colonial. Su llegada a suscitado diversas protestas en medios políticos, razón por la que el discurso que tenía previsto dar en el Senado ha sido anulado.

Para el Corriere della Sera, la visita de Gadafi es una "oportunidad histórica" para discutir de ciertas cuestiones históricas complicadas a las que no se ha dado solución: el apoyo que ofreció Libia en el pasado a grupos terroristas europeos, la implicación de Trípoli en diversos atentados, o las políticas de inmigración en el Mediterráneo. Gadafi es un socio clave de Italia y de Europa, y el gobierno italiano ha elegido bien en adoptar una actitud pragmática con él, afirma el diario milanés. Pero, al tiempo que Italia presenta excusas por su comportamiento durante la colonización (1912-1943), es necesario no olvidar los errores cometidos por los libios en los últimos decenios: "los italianos parecen tan prestos a rendirle homenaje que se hace aún más necesario equilibrar la memoria sobre el pasado", concluye el periódico.