En el momento en el que la mayor parte de los países europeos adoptan presupuestos austeritarios, el que el Gobierno sueco presenta este 20 de septiembre roza la provocación.El plan de gastos del primer ministro Fredrik Reinfeldt prevé un aumento de las inversiones en relación a 2012 de 24.000 millones de coronas (2.830 millones de euros) "de los cuales 23.400 millones ya han sido gastados" , recuerda Svenska Dagbladet, lo que representa entre 0,5 y 1 punto del PIB.

Es la primera vez que "el ministro de Economía, el normalmente muy ahorrador Anders Borg, abre su carpeta desde 2009", añade el diario, titulando "Presupuesto comprometido". Entre los principales beneficiarios de esta generosidad, se cuentan a las empresas, cuya fiscalidad pasa del 26,2% al 22%, los empleos para los jóvenes, la investigación, las infraestructuras, la policía y la justicia.

Para Svenska Dagbladet, Reinfeldt pretende de esta manera relanzar el crecimiento y presentarse en buena posición en las elecciones legislativas de 2014 :

El primer ministro describe a Suecia como la feliz excepción de la Europa que va a 'invertir para salir de la crisis'. No queda sino pensar Asterix y sus galos que se niegan a ser ocupados. Y la poción mágica sueca obviamente ha sido nuestra disciplina presupuestaria. El cambio de política económica se remonta a este otoño, con la ofensiva de reformas llevadas a cabo por el Gobierno [...]. Desde finales de agosto, ha propuesto una media de 1,7 al día.