Por un lado, en el edificio del Parlamento se dieron cita los líderes del Partido Popular Europeo (PPE). El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y la canciller alemana, Angela Merkel, tomaron la palabra en presencia del presidente Basescu y de miembros de su coalición de derecha, la ARD. Por el otro, ante 70.000 personas congregadas en el estadio nacional, estuvieron el presidente de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa, Guy Verfostadt, y el del Partido Liberal Democrático y Reformista Europeo, Graham Watson, así como el socialista búlgaro Serguei Stanichev, que acudieron para apoyar a la Unión Social Liberal (USL), la coalición de centroizquierda del primer ministro, Victor Ponta. A pocas semanas de las elecciones legislativas, previstas para el 9 de diciembre, Bucarest se convirtió por un día, el 17 de octubre, en la capital de la política europea. Un día durante el que “la ARD y la USL lucharon por una legitimidad europea”, sintetiza el Romania libera.

El diario se sorprende de la concomitancia de dos eventos organizados el mismo día, a la misma hora: "Un estadio lleno demuestra el apoyo popular inmediato del que goza la USL, mientras que el discurso de Merkel no es más que el alarde del apoyo del país más potente de Europa a Rumanía”. Pero Romania libera se plantea si era necesario “llenar de fango a los líderes de la UE” contraprogramando otro evento, como si lo que pretende el centroizquierda únicamente sea “distanciarse de la UE…

Por el contrario, Gandul.info se alegra de que

Europa está en todas partes el 17 de octubre, en Bucarest, invocada en un estadio o en el discurso en el Parlamento. Con una obsesión idéntica, la de mostrarle un espejo al pueblo blandiendo Europa como leitmotiv. Este concurso de escaparates electorales ha sido útil desde el punto de vista político, porque ha hecho que Rumanía sea la capital de la Europa política.

Sin embargo, el portal de información lamenta lo que tilda de

una regresión de la civilización política. Por esa oposición entre dos bloques políticos nacionales, la USL y la ARD, que está toscamente vinculada a Europa y a Bruselas, volvemos a ser primitivos. Hacer creer a los electores que Bruselas decide sobre un asunto político interno como las elecciones es falso, totalmente falso.