“Los eurodiputados no quieren más Estrasburgo” afirma Libération. El 23 de octubre, durante los debates sobre le presupuesto de la UE, el Parlamento Europeo votó rotundamente (518 votos a favor, 149 en contra y 33 abstenciones) a favor de una enmienda que exige que la institución tenga únicamente una sede y esté en Bruselas, en la que se reagruparían todos los trabajos que realiza. Desde entonces, a juicio del diario, se ha producido una “escalada en la guerrilla” que libran quienes se oponen a compartir los quehaceres del Parlamento en las dos ciudades, peculiaridad impuesta por los tratados europeos que preveían doce sesiones plenarias en la capital alsaciana:

En lugar de venir dos semanas en octubre, decidieron hacer dos mini-sesiones de dos días con una interrupción el miércoles para marcar dicha separación… A las autoridades francesas no les ha gustado la maniobra (que se decidió en 2011) y han llevado al Parlamento ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). Éste todavía no se ha pronunciado, pero tendrá que darle la razón a Francia (...).

Libération, sin embargo, considera que “París no podrá continuar bloqueando indefinidamente el reagrupamiento”. Y los eurodiputados, que se quejan principalmente de que Estrasburgo está alejado de todo y que carece de infraestructuras hoteleras suficientes, maquinan numerosas ideas para encontrar “alternativas para no perjudicar” a la ciudad, como crear una universidad de élite europea, trasladar allí al Tribunal de Justicia de la Unión Europea-TJUE- (actualmente en Luxemburgo), o incluso repatriar Europol (hoy en día ubicada en La Haya).