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Antes incluso de formarse, el nuevo Gobierno neerlandés que prestará juramento el 5 de noviembre, tiene que enfrentarse a una serie de dificultades: “Un VVD herido se arrastra por la escalera”, titula De Volkskrant en su portada, haciendo referencia a la escalera del Huis Ten Bosch, el palacio real. En este lugar es donde precisamente y siguiendo la tradición, se fotografiará al equipo que forme el primer ministro liberal Mark Rutte, del VVD, con los laboristas (PvdA) de Diederik Samsom (que no será ministro).

El origen de las tensiones entre los dos socios estriba en la nueva cotización de la seguridad social, una medida considerada demasiado “socialista” por una parte del VVD y que “hace peligrar la estabilidad del Gobierno incluso antes de que haya prestado juramento”, señala el diario. Éste recuerda que el proyecto, cuyo objetivo es hacer proporcional la cotización a los ingresos de los asegurados, de todos modos “en su forma actual, está abocado al fracaso en la cámara alta” (el Senado), donde el Gobierno carece de mayoría.

“El revuelo sobre las cotizaciones tan sólo es un signo precursor de otros males que sin duda también afectarán al PvdA”, prevé De Volkskrant en un editorial. Se trata de “medidas dolorosas que son inevitables”. Mark Rutte y Diederik Samsom “han actuado en función de las circunstancias económicas”, que han obligado a Países Bajos a aplicar unos recortes presupuestarios de 15.000 millones de euros.

Trouw también parece defender el camino emprendido por la coalición en el poder. El diario hace un llamamiento a la capacidad de adaptación de todos los neerlandeses:

Con la discordia y la falta de claridad acerca de las cotizaciones al menos se ha logrado algo: ahora todo el mundo es consciente de que la sanidad necesita mucho más dinero y que necesitará aún más [...] Países Bajos cierra un periodo en el que la prosperidad era una evidencia, pero hoy ya no lo es tanto. Nadie puede pretender que el Estado sea el que la mantenga. Ahora depende de nosotros. Debemos demostrar nuestra creatividad [...] Nuestra disposición a cambiar y a encontrar nuevas vías determinará nuestra prosperidad en el futuro. El nuevo Gobierno parece ser consciente de ello y todos los neerlandeses también deberán serlo”.