“La revuelta eslovaca”, resume en primera plana el Lidové novinyel día después de que el Parlamento de Bratislava rechazara ratificar la participación de Eslovaquia (816 millones de euros) en el préstamo de 110.000 millones de euros negociado por la Unión Europea y el FMI con Grecia para ayudar a salir a la República Helénica de su endeudamiento. Apodado el “punk de Europa” por el Financial Times Deutschland, Eslovaquia es el único país de la UE que ha dado marcha atrás de esta manera, pese a que el gobierno saliente hubiera dado el visto bueno al acuerdo. Sin embargo, tal y como apunta el Lidové noviny, el pueblo eslovaco comparte más bien la opinión de sus representantes electos: “Desde el momento en que un país con un salario mensual de 308 euros debe prestar dinero a otro, donde éste asciende a 863 euros —escribe, así, el diario pragués—, no se reúnen las condiciones fundamentales para que concurra la solidaridad”.