"Atar en corto" a las agencias de calificación: es el objetivo de la tercera ola de medidas aprobadas por el Parlamento Europeo, indica La Vanguardia, tras el informe redactado por el diputado europeo Leonardo Domenici, para quien la gestión de estas agencias está caracterizada por "dudosas intenciones". Para el diario de Barcelona,

la UE trata de acabar así con las bombas informativas que algunas agencias de calificación han lanzado por sorpresa en los últimos años en la crisis del euro, interfiriendo en la agenda política europea.

En Bruselas, De Standaard enumera las medidas: 1. las calificaciones de deuda pública no solicitas serán limitadas a tres al año; 2. los inversores podrán llevar a juicio a las agencias si incumplen las reglas;3.se convoca a los bancos para que evalúen por sí mismos a sus deudores. Tras 2020, las leyes europeas no podrán hacer referencia a las calificaciones externas;4.una agencia no podrá calificar a sociedades en las que sus accionistas han invertido.

En el diario flamenco, el principal economista del banco ING Bélgica, Peter Vanden Houte, da la bienvenida a la tercera medida. En cuanto a la limitación de las calificaciones, estima que

no tiene ningún sentido. Todos los días, puede ocurrir algo que influya sobre la calificación.

Sobre la posibilidad de llevar ante la justicia a las agencias de calificación, teme que se pueda crear

un precedente peligroso. Las agencias podrían optar por la prudencia y tender a publicar calificaciones más bajas

Finalmente, en lo que se refiere a la última medida, Vanden Houte estima que

la única persona a la que se podría aplicar, es a Warren Buffett, que detenta una parte de Moody’s. No creo que Moody's se deje influenciar por él.