“La ciencia suiza en la vitrina europea”, así sintetiza con satisfacción Le Temps que el 28 de enero la Comisión Europea premiase el proyecto Cerebro Humano (Human Brain Project) de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) como uno de los dos ganadores del concurso de Tecnologías Futuras y Emergentes, FET, contemplado en el programa Europa 2020:

La comisaria europea encargada de nuevas tecnologías, Nelly Krooes, anunció el nombre de los dos ganadores del concurso “Flagships” [buques insignia] dotado con 1.000 millones de euros [cada uno]: Grafeno (Graphene), una iniciativa con sede en Suecia que quiere desarrollar un material electrónico revolucionario, y Cerebro Humano (Human Brain Project (HBP)), cuya matriz es la EPFL y que aspira a realizar un modelo del cerebro con la ayuda de superordenadores.

“Parece que el desarrollo de aplicaciones societarias y de sanidad es lo que Europa espera conseguir con los proyectos estrella”, explica Le Monde. Pero el diario recalca que “numerosos filósofos, como Patrick Juignet, psiquiatra y psicoanalista, denuncian este enfoque que 'se inscribe dentro de una amplia corriente ideológica materialista reduccionista que pretende mecanizar al hombre. [...] El hombre-máquina es un hombre cosificado, privado de su especificidad humana'”.

En Barcelona, El Periódico considera que se trata la "mayor inversión de la historia de la ciencia en Europa". El diario señala que:

los más escépticos consideran que se trata de una inversión monumental sin garantía de éxito, pero la CE alega que Europa necesita una apuesta valiente para hacer frente a dos sectores en gran crecimiento.

En lo relativo al proyecto Grafeno, Il Sole-24 Ore asegura que en Bruselas el componente se considera como “el material milagro del siglo XXI, como el plástico lo fue del siglo XX”. Estas propiedades extraordinarias abrirán camino en un gran número de ámbitos, desde la electrónica, en la que reemplazará a la silicona, a las energías renovables, la desalinización de agua, la investigación biológica y muchos más. “La iniciativa europea llega un poco tarde, pero más vale tarde que nunca”, valora el diario, que además añade que:

Estos últimos cinco años, las universidades y empresas chinas han registrado 2.204 patentes vinculadas al grafeno [...], Estados Unidos 1.754, Corea del Sur 1.160 y Europa menos de 500. En este contexto, Europa tiene motivos para otorgar 1.000 millones de euros a la tierra prometida de las ciencias.