"¿Aplica Europa medidas de austeridad hasta morir?". La pregunta planteada por el diario Frankfurter Rundschau causa estragos en la troika de los prestamistas internacionales (UE-BCE-FMI) y provoca una verdadera lucha de peritajes y contraperitajes entre la Comisión Europea y los economistas del Fondo Monetario Internacional.

El diario Rundschau explica que la clave de la disputa se encuentra en el “multiplicador”, esa cifra que indica hasta qué punto una política de austeridad influye en la economía de un país. Si una reducción del gasto público de 1 euro implica una reducción del PIB de 1 euro, el multiplicador se calcula entonces que es de 1. Si llega a 2, los recortes presupuestarios asfixian la economía y provocan un incremento del déficit, porque reducen los ingresos fiscales; si es del 0,5, influyen poco en la salud económica y la austeridad será beneficiosa para el Estado.

Lo que ocurre es que dos economistas del FMI han constatado que las valoraciones realizadas sobre los países europeos en crisis han subestimado constantemente el famoso multiplicador, sobre todo en el caso de Grecia.

La Comisión Europea ha respondido al instante mediante un contraperitaje según el cual es positivo aplicar medidas de austeridad.

¿Es posible que se haya restablecido la paz en la troika? Para ello, en opinión de Rundschau, habrá que esperar al final de la recesión actual para volver a poner orden en las cifras.

Luego será el turno de los políticos, que tendrán que elegir la teoría que más les convenga.