Los eurodiputados y los Gobiernos nacionales han negociado un acuerdo para incorporar un nuevo conjunto de regulaciones bancarias a la legislación europea, incluyendo un polémico límite para las primas que cobran los banqueros, pues verán cómo se restringen esos pagos como máximo al doble del salario anual de sus empleados, escribe el Financial Times. Las reformas conocidas como Basilea III, redactadas por el Comité de Supervisión Bancaria afincado en Basilea (Suiza), y consensuadas a primera hora del 28 de febrero, también aumentan las reservas de capital que los bancos tienen que retener e introducen un ratio de apalancamiento que limita el exceso de préstamo en las hojas de balance de los bancos.

El acuerdo llega “un poco tarde, es discutiblemente incompleto, está aderezado con sutilizas políticas y es muy complejo, incluso para quienes lo negocian”, declara Alex Barker, en la páginas del Financial Times, y añade que:

Cuando se apruebe, esta ley hará que los estándares que rigen el sistema bancario de la UE sean más altos, más rigurosos. [...] Es el documento legislativo más importante para el bloque desde la regulación aprobada en 2008, supone una clara ruptura con el despreocupado pasado y sienta los cimientos para una futura unión bancaria.

Sin embargo, “poca legislación europea ha generado tantos enfrentamientos, concretamente con Gran Bretaña”, prosigue el autor mientras recalca la acérrima resistencia de Reino Unido a la limitación máxima de las primas.

En Ginebra, Le Temps señala que “este acuerdo representa un fracaso para el Gobierno británico que hace mucho tiempo que se posicionó en contra de la instauración de un límite semejante para no perjudicar a la City, en la que trabajan cerca de 700.000 personas”.

Tras haber alcanzado un pico en 2008 con 13.300 millones de euros, el montante total de las primas distribuidas en Londres se ha reducido a más de la mitad con 5.000 millones de euros, según las cifras del Centre for Economics and Business Research. En 2013, debería acercarse a los 1.700 millones de euros e incluso tendría que disminuir en los próximos años.

El diario suizo relativiza el alcance del gesto de la Unión Europea al señalar que “podría no obstante no tener más que un impacto limitado en la nómina de los agentes financieros, concretamente en Londres, donde los salarios anuales a veces se acercan a los 5,7 millones de euros”.