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Después de Chipre, ¿será Eslovenia la próxima víctima de la crisis bancaria, tal y como se teme desde hace meses? Aunque la situación de los bancos eslovenos es preocupante, “la OCDE y la Comisión Europea se muestran optimistas” con respecto a la capacidad de Liubliana de resolverla por sí misma, titula Vecer, y todo ello a pesar de que la previsión de crecimiento para 2013 es negativa, del -2,1%.

El diario de Maribor recoge que:

Eslovenia no necesita la ayuda de urgencia de la zona euro, sino que debe llevar a cabo reformas estructurales, según insistió ayer la OCDE, al presentar su Informe Económico sobre Eslovenia. En su primer informe, en 2011, la organización se centró en la reforma en el ámbito de la educación, pero esta vez profundiza en el sistema bancario esloveno y en la reestructuración del Estado del bienestar.

Menos apaciguador se manifiesta el Financial Times, que no duda en establecer una comparación directa con Chipre:

como en el caso chipriota, los problemas de Eslovenia provienen de su vacilante sector bancario. El antiguo país comunista no ha llegado a privatizar sus bancos por completo. Estos han asumido riesgos excesivos y han concedido un tratamiento preferente al resto de las sociedades de participación pública. La recesión sacó a la luz hasta qué extremo llegaban los vínculos entre la política y la banca. Los créditos tóxicos alcanzaron el 14% de la cartera de los bancos, el equivalente a 7.000 millones de euros. […] La primera ministra Alenka Bratusek tacha de injusta la comparación con Chipre. Tiene razón: el sector bancario esloveno es 1,4 veces más importante que el PIB […], en Chipre llegaba a ser siete veces mayor que el PIB nacional. La deuda de Eslovenia es alta, pero claramente inferior a la de Chipre.

Dentro del panorama de “pequeñas economías debilitadas por la crisis”, como las de Malta, Letonia y Luxemburgo, según esboza el diario suizo Le Temps, “el caso más apremiante sigue siendo Eslovenia”:

Siguiendo la estela de la crisis chipriota, la prima de riesgo de las obligaciones estatales eslovenas subió el 28 de marzo a cerca del 7%. El país necesita alrededor de 1.000 millones de euros antes de junio para pagar los créditos que vencen. […] Bajo la dirección de Alenka Bratusek, el nuevo Gobierno afronta directamente el problema bancario. Ha anunciado la recapitalización de bancos, así como la creación de un “banco malo” que se hará cargo de los créditos tóxicos, que se calcula representan unos 7.000 millones de euros. En principio, esta estructura estará operativa en junio.