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"¿Por qué la Aspirina es tan cara aquí?”, plantea Die Zeit, que cuenta cómo la industria farmacéutica consigue imponer sus precios en Alemania como en ninguna otra parte de Europa, todo ello principalmente por el peso que representa para la economía y la influencia que ejerce. Una aspirina cuesta 2 céntimos de euro en el Reino Unido, 14 en la República Checa y 20 en Alemania. Medicamentos como la píldora anticonceptiva Yasmin, producida por la farmacéutica alemana Bayer para más de 100 países en todo el mundo, es tan cara en Alemania que el mercado de reimportación de “Yasmin” a través de Portugal funciona de maravilla.

Según la OCDE, los alemanes gastan un 20% más que la media de los países ricos en medicamentos. Para esto hay dos razones. La primera, su tamaño: Alemania constituye el mercado de referencia a partir del cual el resto de los países fijan sus precios, a menudo más bajos, explica un miembro de un grupo de presión en el semanario. De ahí la importancia del precio alemán para las empresas farmacéuticas. En segundo lugar, porque los laboratorios “fijan de manera autónoma los precios de los medicamentos patentados y los imponen a los seguros de salud”, explica Die Zeit. Por otro lado, la autorización de salida al mercado es tan rápida como fácil. “Solo Malta o Dinamarca ofrecen un paraíso similar a los fabricantes".