Bruselas ha renunciado simple y llanamente a su proyecto de Comunicación sobre la futura participación de la Unión en materia de política espacial, escribe Les Echos. "Iba a ser el primer texto de la Comisión Europea desde que el Tratado de Lisboa le confiriera nuevas prerrogativas en el ámbito espacial. Al final se quedará en nada". En estos tiempos de recortes presupuestarios, la Comisión ha preferido no "exponer a la Unión a riesgos innecesarios al situarla sistemáticamente en la primera línea de la financiación de los grandes proyectos espaciales", como Galileo. La noticia ha suscitado la ira del sector espacial, prosigue el diario, que se sorprende de que la Comisión renuncie a ejecutar un programa del que había asumido la responsabilidad política. "En cualquier caso, hay un país que se alegra del abandono del texto", continúa Les Echos: Alemania. "Algunos recuerdan la posición de Berlín en contra de un texto con el que la Unión podía sustituir a la Agencia Espacial Europea (ESA)".