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El caso de presunta corrupción que costó la cabeza al ex comisario europeo de Sanidad y Protección de Consumidores, John Dalli, se está volviendo contra la Oficina Anti-fraude de la Comisión Europea (OLAF), a la que le había correspondido investigar el caso.

Times of Malta informa de qu la investigación de la OLAF ha sido puesta en duda por el Comité de vigilancia de la Oficina. Su informe, a cuyo conocimiento ha tenido acceso Times of Malta, "está conservado en una caja fuerte del Parlamento Europeo. En el se refleja que "el personal de la LAF actuó ilegalmente cuando interrogó a Zammit" y que "la OLAF se ha excedido en sus competencias", por ejemplo, "pidiendo a las autoridades de Malta la grabación de las conversaciones de los sospechosos"

Sin embargo, el dosier de OLAF contra Dalli "se basa en llamadas telefónicas", como titula el diario en portada el 29 de abril, añadiendo que "las pruebas claras y circunstanciales" sobre las que se fundamentan las acusaciones de tráfico de influencia formuladas por la OLAF contra Dalli se basan entra otras sobre una serie de conversaciones telefónicas entre aquel, el hombre de negocios Silvio Zammit y su asociado Gayle Kimberly "inmediatamente antes, después o el mismo día en el que tuvieron lugar reuniones clave", sobre "las incoherencias entre lo que Dalli declaró a los investigadores y los hechos que desvelaron".

Dalli se vio obligado a dimitir el pasado mes de octubre, después de que la OLAF descubriera que Zammit, cercano a él, propuso a un fabricante de tabaco sueco que interviniera a su favor con el comisario a cambia de una importante suma de dinero.

En todo caso, según Times of Malta, el informe de la OLAF sobre su investigación, parcialmente publicado por Malta Today ayer,

no incluye pruebas concluyentes que demuestren que el ex comisario europeo estaba al corriente de los sobornos supuestamente demandados a los lobistas del tabaco.