Las oficinas londinenses de las gigantes petroleras BP y Shell fueron registradas por investigadores de la Comisión Europea, tras las acusaciones vertidas sobre las compañías de manipulación del precio del petróleo.

Se trata de la última investigación sobre la fijación de precios en el Reino Unido, tras las acusaciones de manipulación del tipo de interés del Libor y de los precios del gas escribe The Independent, añadiendo que:

La decisiva acción de la Comisión Europea culmina una campaña con diferentes fases en los últimos meses, después de la publicación de un informe por el G20 el verano pasado que afirmaba que el mercado está muy expuesto a la "manipulación o la distorsión".