"La situación de los gitanos [en Europe] constituye el caso más grave de discriminación y de exclusión basado en la pertenencia étnica", afirma George Soros, en una entrevista al semanario rumano Dilema Veche. El multimillonario norteamericano, que ha creado varias asociaciones de ayuda a los gitanos de Rumanía, estima que estos,

ya víctimas de violaciones de los derechos del hombre a causa de su exclusión, son los más afectados por la crisis económica y la pobreza que ha generado. A ello se añade una creciente animosidad hacia ellos en el seno de la mayoría de la población, que también tiene que hacer frente a dificultades económicas. Además, la situación es explotada por los políticos populistas.

Para Soros, la situación de los gitanos es una consecuencia de las soluciones impuestas por la UE para combatir la crisis, que

ha transformado a la UE en algo radicalmente diferente a lo que debería ser: una asociación voluntaria de Estados iguales. La Unión es actualmente una relación forzada entre acreedores y deudores, en la que el acreedor dicta los términos [...] Debemos volver a lo que la UE era al principio, una asociación en la que el euro era solamente un instrumento para estrecharla.