Cover

“La UE lucha por mantener la unidad en torno al embargo de armas a Siria”, publica European Voice. El semanario explica que “la apuesta anglo-francesa para poner fin a la prohibición de la UE de vender armas a las fuerzas rebeldes en Siria parece abocada al fracaso”, porque “la oposición a poner fin al embargo de armas se ha endurecido”.

En febrero, el Reino Unido y Francia consiguieron convencer a otros Estados miembros de que se rebajase el embargo de armas y de que se respaldase el suministro de material militar no letal, como equipos de comunicaciones e instrumentos de logística, a las fuerzas rebeldes que combaten contra el presidente sirio Bachar el Asad. Ahora, tras las negociaciones que el 22 de mayo tuvieron lugar entre el presidente francés, François Hollande, y el primer ministro británico, David Cameron, incluso París y Londres parecen haber relegado la idea, principalmente porque temen que las armas caigan en manos de grupos islamistas. El diario prosigue:

Existen importantes diferencias entre los Estados miembros sobre Siria, especialmente en tres ámbitos. Austria se ha mostrado especialmente clara al oponerse a rebajar las restricciones de armas que sufren los rebeldes, porque cuestiona tanto la necesidad como el impacto de esta medida. Suecia es el más reticente a aceptar la opción a más largo plazo de endurecer las sanciones contra el régimen de Asad, porque considera que eso restringiría el espacio para alcanzar una solución política. Además, en los últimos meses, la República Checa ha sido clara al manifestar su preocupación por el control que ejerce sobre las fuerzas rebeldes el principal órgano político de la oposición, el Consejo Nacional Sirio (CNS).

El embargo se abordará en el Consejo de Ministros de la UE del 27 de mayo, en Bruselas, justo antes de que venza la fecha límite del 1 de junio, momento en que hay que renovarlo o cancelarlo. Mientras tanto, se ha acordado realizar una nueva conferencia de paz a principios de junio en Ginebra, que cuenta con el respaldo de Estados Unidos y Rusia, en la que se podrían encontrar miembros del CNS con delegados del Gobierno sirio.