Suiza se convierte en “la punta de lanza china en Europa”, así sintetiza Le Temps la firma en Pekín el 6 de julio de un acuerdo de libre comercio entre Suiza y China, al cabo de “seis años de negociaciones”.

Le Temps cita a Reto Föllmi, profesor de relaciones económicas internacionales en la Universidad de Saint Gallen en Pekín, que considera “este acuerdo con Berna como una prueba para un acercamiento hacia Bruselas”.

El diario de Ginebra señala que hoy en día es difícil calcular “la ganancia potencial” de un acuerdo de este tipo porque con las “8.000 normas arancelarias que contiene [...] solo podrá ponerse en práctica de aquí a finales de junio de 2014, [...] aún así hemos ido más lejos de lo que me esperaba”, concreta Johann Schneider-Ammann, el consejero federal signatario del texto con los chinos.

Le Temps explica que:

China ha ido más allá de las normas de la OMC, realiza concesiones a Suiza sobre aspectos como indicaciones geográficas, la protección intelectual o las facilidades administrativas para el sector de los servicios.