Un acuerdo duramente negociado entre China y la UE sobre las importaciones de paneles solares chinos, que entra en vigor el 6 de agosto, reactivará una batalla “feroz” entre los fabricantes del país asiático en su intento de cumplir con los contingentes de exportaciones y el límite mínimo de los precios, escribe China Daily.

El acuerdo, que los líderes europeos aprobaron el 2 de agosto, permite a China vender hasta 7GW de capacidad eléctrica a Europa, pero a un precio mínimo de 56 céntimos de euro por vatio. Esto evita la introducción de un impuesto punitivo del 47% en las importaciones chinas, siguiendo las reclamaciones de la UE de que las compañías chinas estaban recibiendo subvenciones del Estado y vendiendo paneles a precios más bajos que el propio coste de producción, una práctica conocida como “dumping”.

El periódico elogia el mecanismo de conciliación, afirmando que debería ser introducido un sistema permanente para resolver futuras disputas comerciales:

La reciente resolución sobre los paneles [...] demuestra ser un buen ejemplo para suavizar las discrepancias comerciales a través de conversaciones de alto rango, hasta el punto de que los expertos piden un mecanismo regular para la resolución de conflictos venideros.

Por su parte, el Financial Times señala que la UE quiere posponer otra investigación sobre polémicos acuerdos comerciales chinos, esta vez en el sector de las telecomunicaciones, hasta después de que el operador estatal, China Mobile, adjudique contratos estatales a empresas internacionales con objeto de llevar a cabo una importante actualización de su red inalámbrica. El diario prosigue:

Karel De Gucht, comisario europeo de Comercio, se inclina a enterrar el caso, según los funcionarios consultados, si a las empresas europeas se les atribuye una buena parte de un proyecto que supondrá hasta la mitad de la inversión mundial de las telecomunicaciones en el próximo año.